Carstens, fuente de credibilidad
Permanecerá en Hacienda a menos que lo nombren gobernador del Banco de México
La crisis financiera mundial y el grave impacto en México han fortalecido la posición de Agustín Carstens como Secretario de Hacienda.
Lo anterior, lo asegura la firma Oxford Analytica en un perfil que elaboró sobre el responsable de las finanzas públicas, el cual destaca la trayectoria de Carstens.
“Ha demostrado ser un tecnócrata capaz y astuto negociador político. Por ello, si no es nombrado al frente del Banco de México a partir de enero próximo en sustitución de Guillermo Ortiz, es muy probable que se mantenga en la cartera del gabinete como Secretario de Hacienda, por lo menos hasta el 2012, es decir, hasta que termine la administración del presidente Felipe Calderón”, asegura.
Y es que después de haber administrado hábilmente la economía y mejorado las relaciones con el Congreso, según explica, es el único que goza de credibilidad internacional fuerte, fortaleciéndolo en una atribulada situación del gobierno de Calderón.
NO ES PRESIDENCIABLE
Oxford Analytica considera que la capacidad de Calderón para regular la administración ha sido puesta en tela de juicio habida cuenta de la virtual guerra civil en algunas zonas entre las fuerzas gubernamentales y los cárteles de la droga.
Pero con el deterioro de la economía, “la presencia de Carstens en la Secretaría de Hacienda, se ha convertido en crucial”.
Su presencia es especialmente importante habida cuenta de un débil gabinete en el que la lealtad al Presidente es recompensada por encima de la eficacia, pone de relieve la firma Oxford, en el marco de los cambios que se han dado en el equipo de Calderón con miras a las elecciones intermedias.
Como Carstens no es miembro del PAN y tampoco tiene aspiraciones presidenciales, no es un político rival de Calderón, matiza.
Ve difícil un remplazo creíble si Calderón decidiera moverlo al banco central, luego de lo que sucedió con Luis Téllez, aunque menciona como posibles candidatos a Santiago Levy y Pedro Aspe.
“Calderón puede considerar demasiado importante a Carstens en Hacienda y dejar a regañadientes a Ortiz, garantizando un principio de política económica por lo menos hasta el 2016”, finaliza.
lflores@eleconomista.com.mx







