Evade el gobierno las reformas estructurales
En temas de políticas públicas, México es mediocre, afirman
México le está dando la vuelta a las reformas estructurales que garantizarían la confianza a los inversionistas en la agudización de la crisis.
Es la opinión que tienen directivos del Cato Institute y Columbia University.
“Prefiero ver a un México que para crear confianza dentro y fuera del país, reforma al sistema impositivo, aplica un verdadero cambio que facilite la participación empresarial en el sector energía, llámese petróleo o electricidad, y que flexibiliza las reglas laborales”, comenta Ian Vázquez, director del Centro para la Libertad Económica en el Cato.
Vázquez considera que con el apoyo financiero del Fondo Monetario Internacional (FMI), México está posponiendo, otra vez, las medidas necesarias para sostener su estructura productiva.
“Ya sabemos que en temas de políticas públicas, México es un país mediocre y al aceptar la garantía del FMI para amarrar la confianza de los inversionistas, le están dando la vuelta a la responsabilidad de crecer con sus propias fuerzas”, explica.
Para Karl Sauvant, director de la facultad de derecho en la Universidad de Columbia, las autoridades del país y el Poder Legislativo tendrían que promover cambios que den certidumbre al inversionista.
“La crisis de confianza que sí enfrentan los mercados tendría que haber motivado cambios estructurales urgentes para dar certidumbre jurídica, garantizar el Estado de Derecho y el cumplimiento de la ley”, observa Sauvant.
Monopolios y burocracia
Sauvant, que por años ha liderado el comparativo mundial de la Universidad de Columbia sobre el flujo de Inversión Extranjera Directa (IED), dice que la estructura monopólica en la explotación y distribución de servicios estratégicos en México, es otro de los cambios que podrían reubicar al país en el radar de la confianza mundial.
“México no ha creado las condiciones para utilizar sus recursos de manera eficiente”, lamenta.
Y el aumento en la percepción de riesgo que sí ha sufrido por la crisis, “es el reflejo de sus ineficiencias estructurales”.
Por ello, Sauvant sugiere la desregulación de su sistema productivo, para dar certidumbre al inversionista.
“Al simplificar las exigencias para la apertura de negocios o reducir tiempos para formalizar y cerrar la situación fiscal de una empresa, México estaría facilitando la producción y creación de empleos al industrial y al emprendedor”, argumenta.
Para el también catedrático, la burocracia y corrupción son dos de los mayores lastres que tendrían que “soltarse” del barco mexicano.
Estas debilidades estructurales que han detectado los catedráticos en México, fueron registradas desde diciembre del 2008 por el Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés) en su Global Competitiveness Report y anualmente ha dado cuenta de ellas.
ymorales@eleconomista.com.mx







