Piden explicación de línea de crédito con FMI
El PRI en el Senado consideró urgente la comparecencia del secretario de Hacienda, Agustín Carstens, y del gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, para que expliquen por qué México solicitó una línea de crédito al Fondo Monetario Internacional (FMI).
La senadora del PRI, María Elena Orantes López, aseguró que esa situación podría representar una acción para que el gobierno de México se ponga a merced de los organismos financieros multilaterales, para que éstos coloquen dinero y sean los mexicanos quienes paguen intereses por dicha línea de crédito.
Aseveró que ambos funcionarios deben informar sobre la utilización y ventajas que traerá a nuestro país la contratación con el FMI de una línea de crédito contingente por hasta 47,000 millones de dólares.
La legisladora consideró que si bien el crédito tiene una vigencia de un año, “parece que este financiamiento sólo obedece al hecho de poner a México a merced de los organismos financieros multilaterales, para que éstos coloquen dinero y sean los mexicanos quienes paguen intereses por ese capital”.
Alertó que debido a las condiciones de operación de este crédito, Estados Unidos y otras potencias económicas del mundo podrían financiar la debacle de sus economías, a pesar de que en esas naciones surgió la crisis que trajo consigo la recesión económica.
Tema de preocupación
En ese contexto, calificó de preocupante que el presidente Felipe Calderón haya mencionado que nuestro país está dispuesto a pagar cuotas a instituciones multilaterales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para ayudarlas a recapitalizarse y apoyar reformas en instituciones internacionales como esas.
Orantes López cuestionó que esa línea de crédito tenga la intención de respaldar las reservas del Banco de México, cuando éstas se encuentran en un nivel óptimo hasta por 79,000 millones de dólares.
La Senadora mostró extrañeza porque el presidente Calderón anunciara, precisamente en su gira por Londres y en el marco de la reunión del G-20, la solicitud de línea de crédito, pues “parece más una imposición del Fondo Monetario Internacional, que una decisión estratégica para la buena marcha de la economía mexicana”, afirmó.
jmonroy@eleconomista.com.mx







