Las tres etapas para la reforma fiscal
La reforma fiscal no podrá ser aprobada íntegramente, sino que ésta deberá seguir un proceso de tres etapas.
Según el presidente del Senado, Gustavo Madero (PAN), y el vicepresidente de ese recinto legislativo, Francisco Arroyo Vieyra (PRI), el primer paso será establecer un régimen de un déficit transitorio y un recorte al gasto público, a través del Presupuesto de la Federación para el 2010.
Los otros dos, según Arroyo Vieyra, serán un recorte al gasto y ahorro en la estructura burocrática del gobierno federal, y por último, la creación de una reforma fiscal”.
Y es que para el PRI y el PAN no es factible en este momento aumentar la carga tributaria a los contribuyentes, aunque sí simplificar el régimen de recaudación.
“Naturalmente. Ver cómo podemos estimular la creación de empleos como una manera de que la política fiscal sea la que distribuya la riqueza, no que la seque”, explica Arroyo Vieyra.
Por su parte, Gustavo Madero asegura que para el PAN es indispensable avanzar en la simplificación de la recaudación fiscal, sin que esto implique nuevos impuestos en el Presupuesto para el próximo año.
Por su parte, el todavía coordinador de los diputados del PRD, Javier González Garza, considera que las bancadas de su partido en el Congreso están abiertas a discutir a partir de septiembre los ejes de una reforma fiscal.
Lo anterior, sin que esto signifique imponer una tasa tributaria en alimentos y medicinas, sino por el contrario, combatir las exenciones fiscales a los grandes consorcios.
jmonroy@eleconomista.com.mx








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