Gruma, lista para conquistar el mercado

En el corto plazo el panorama es atractivo
CREDITO: 
Fernando Franco Piña / El Economista
Después de un año de constantes negociaciones con diversas instituciones financieras, Gruma se convirtió en la tercera empresa nacional, después de Corporación Durango y Cemex.

Logró reestructurar su deuda de derivados por 738.3 millones de dólares

Después de un año de constantes negociaciones con diversas instituciones financieras, Gruma se convirtió en la tercera empresa nacional, después de Corporación Durango y Cemex, en concretar un acuerdo para reestructurar la deuda que le generó la depreciación del tipo de cambio en sus coberturas en derivados durante el último trimestre del 2008.

La empresa, con 60 años de operación y considerada como líder mundial en la producción y comercialización de harina de maíz y tortilla, reveló el 13 de octubre del año pasado que la volatilidad del tipo de cambio le propició una pérdida contable en sus contratos de derivados por 684 millones de dólares, monto que se disparó a 788 millones 20 días después.

De acuerdo con analistas, el problema del consorcio fue la depreciación de hasta 30% que experimentó en el último cuarto del 2008 la moneda nacional frente al dólar y no un deterioro de su mercado, como sucedió con Vitro, Cemex y Corporación Durango.

“El problema de la firma fue provocada por una situación extraordinaria: la depreciación del peso, misma que le pego a varias empresas, no sólo a Gruma, con operaciones de cobertura en derivados y niveles de endeudamiento que correspondían a un ciclo expansivo”, dijo Alejandro Ascencio, analista corporativo de Bursamétrica.

Operativamente, comentó el especialista, la empresa se mantiene con buen paso debido a que Gruma tiene un producto de consumo básico que siempre se compra, además de ser estratégico en tiempo de crisis económica: la tortilla. Al segundo trimestre del año, sus ventas y su utilidad operativa crecieron 22 y 29%, respectivamente.

De acuerdo con un reporte de la Casa de Bolsa Bursamétrica, Gruma reportará mañana un incremento en ventas de 23.2%, mientras que Accival Banamex anticipa un aumento de 19.6% en ingresos y de 74.4% en el flujo operativo (EBITDA).

La reestructura

Gruma, que preside Roberto González Barrera, firmó el 19 de octubre el papeleo correspondiente a su convenio de reestructura, el cual estipula el pago por 738.3 millones de dólares que devengó el cierre de sus posiciones en derivados de tipo de cambio en créditos de mediano y largo plazo (hasta ocho años), ligado a una tasa libor con un diferencial inicial de 2.875%, mismo que aumentará de forma gradual con el tiempo. Sin embargo, no detalló su calendario de amortizaciones.

De los 738.3 millones (que forman parte de los cerca de 1,600 millones de dólares de deuda total), finalizó contratos de tipo de cambio por 668.3 millones de dólares con Credit Suisse, Deutsche Bank y JP Morgan Chase, mientras que en junio y julio por 58.3 millones de dólares, de los cuales The Royal Bank of Scotland aceptó el pago por 13.9 millones de dólares, mientras que Standard Chartered y Barclays aprobaron una compensación por 22.9 y 21.5 millones de dólares, respectivamente.

Con BNP Paribas, los instrumentos financieros permanecen vigentes, pero el riesgo asociado con los mismos ha sido eliminado con un pago por 11.9 millones de dólares.

Paralelamente, dio a conocer que el refinanciamiento de sus obligaciones financieras bajo el crédito sindicado a cinco años con BBVA Bancomer por 197 millones de dólares también se concluyó.

Finalizó el refinanciamiento de su crédito por 3,367 millones de pesos con el Bancomext. La operación extiende el plazo de vencimiento del 2010 al 2019.

“Estamos satisfechos por haber alcanzado una reestructura consensuada con nuestras contrapartes de los derivados y de otras obligaciones financieras y esperamos continuar con la exitosa operación de nuestro rentable negocio”, manifestó Raúl Peláez, director corporativo de Finanzas y Planeación de la empresa.

Mal necesario

En opinión de Alejandro Ascencio, la reestructura de la empresa, como de cualquier otra, más de que “un sentido triunfalista, se debe entender como algo necesario y hasta cierto punto obligado”.

Sin embargo, reconoció que en el 2009 se vería que la reestructuración le empezaría a dar “un poco” de utilidad al consorcio, bajo el supuesto que las ventas sigan tan fuertes que le permitan compensar los pagos de intereses y capital.

Eduardo Estrada, analista de Accival Banamex, dijo que la posición de efectivo de Gruma continúa limitada, aunque tiene la capacidad de cubrir sus actuales pasivos financieros, pero con poco margen para la expansión de su capacidad instalada.

Aseguró que en términos operativos el panorama de corto plazo del corporativo luce atractivo.

ffranco@eleconomista.com.mx

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