Elección intermedia, clave para la economía

Los mexicanos votarán el 5 de julio por una nueva Cámara de Diputados, en elecciones clave para el avance de reformas que amortigüen la profunda recesión económica y en las que el presidente Felipe Calderón caminaría cuesta arriba por la pérdida de bancas oficialistas.

Las principales calificadoras de riesgo y el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, han exhortado al gobierno federal a buscar formas para ampliar su recaudación fiscal, una de las más bajas de América Latina.

Si el PAN perdiera en los comicios su mayoría relativa, podría complicarle el aval de las reformas, obligándolo a profundizar sus negociaciones con los diputados opositores.

Según sondeos, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) duplicará sus diputados para desbancar al PAN como primera fuerza en el cuerpo legislativo, sin obtener la mayoría absoluta.

Al punto que desde ahora el mandatario está buscando tender lazos con sus adversarios políticos en la Cámara de Diputados, de 500 asientos y que iniciará sesiones el 1 de septiembre.

"Quiero convocar a todos (...) los legisladores que resulten electos, cualquiera que sea su denominación partidista, a que pronto busquemos acuerdos que nos permitan lograr, entre otras cosas, una plena recuperación económica", dijo Calderón en un discurso.

El domingo también habrá elecciones para renovar gobernadores en seis estados. Casi 78 millones de personas están habilitados para votar, pero el sufragio no es obligatorio en México.

  • ECONOMIA EN CRISIS

El éxito de las reformas de Calderón dependerá en buena parte del rol que quiera jugar el PRI en la nueva Cámara de Diputados. Hasta ahora, el partido opositor ha colaborado en la aprobación de reformas propuestas por Calderón, lo que le ha valido una mejora de imagen ante los electores.

Algunos analistas creen que el PRI seguiría en esa línea en busca de ganar preferencias rumbo a las elecciones presidenciales del 2012.

"Me da la impresión de que el PRI ya está pensando en el 2012 y le conviene quizás no tener al país enclenque" en caso de que llegue al poder, opinó Enrique Cárdenas, director del Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

Pero, otros observadores piensan que el PRI dejaría atrás sus días de colaboración y tomaría un papel más intransigente en vista de que llegarán a la Cámara baja miembros de su ala dura, que pondrían más obstáculos para aprobar reformas propuestas por el Gobierno.

/doch

FUENTE: 

Reuters

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