G-20. El reto de México es emprender las reformas estructurales
Lilia González / El Economista
El gran reto de México, como cabeza del G-20, es emprender las reformas estructurales, entre ellas la laboral, energética, seguridad y educativa, para blindar la economía ante la turbulencia económica en el mundo; aunque no se vea la voluntad de parte de los políticos mexicanos para llevarlo a cabo, consideró el sector patronal.
“Si pedimos reformas de fondo a nivel internacional, consecuentemente tenemos que hacer las que urgen en nuestro país: educativa, laboral, fiscal, energética, política, asociaciones público privadas y banca de desarrollo, entre otras”, dijo Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
A través del mensaje semanal Señal Coparmex, el dirigente empresarial pugnó porque México predique con el ejemplo en materia de cambios profundos para reactivar la economía, mundial e interna, ya que el 2012 se presenta, desde ahora, como un año extremadamente complicado, con cambios de gobierno en Estados Unidos, China, Francia, Rusia y México, entre otros países; además de vencimientos de deuda que podrían producir un alza en las tasas de interés en Estados Unidos.
“Asumamos el desafío. México puede y debe propiciar la responsabilidad, visión y liderazgo que hacen falta. Para ello, tenemos que predicar con el ejemplo. Este es el blindaje indispensable que necesitamos ante la turbulencia económica en el mundo”, conminó Gutiérrez Candiani.
El dirigente del sector patronal consideró urgente impulsar una agenda global para detonar el crecimiento y enfrentar la posibilidad de un largo periodo de estancamiento, ya que es una prioridad que no se ha atendido, ante la contingencia de los problemas financieros.
“Reactivar el mercado interno y la creación de empleos en cada país es premisa fundamental”, expresó.







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