Los senadores critican las cifras alegres del Informe presidencial
Jorge Monroy / El Economista
Como imparcial, con “cifras alegres” y falto de autocrítica calificaron ayer senadores de oposición el balance del presidente Felipe Calderón a casi cuatro años de su gobierno.
Luego del discurso del Presidente en Palacio Nacional, los senadores se dirigieron a la sede de la Cámara Alta. Desde la tribuna, Francisco Labastida (PRI) dijo que el mensaje de ayer fue “parcial e incompleto, en donde sólo se mencionaron los datos que le convienen al gobierno”.
Advirtió que si el Presidente pretende mejorar realmente las condiciones del país, tiene que partir de un análisis objetivo de lo que está ocurriendo, pues lo expuesto “no es un mensaje equilibrado que haga mención de los graves problemas”.
Argumentó que el país sólo ha crecido 1.7% anualmente en los últimos 10 años; que la producción petrolera disminuyó en 600,000 barriles diarios en cuatro años; que Pemex está quebrado, porque pagó el año pasado 130% de sus utilidades; que sólo 18 millones de mexicanos tienen empleo formal, esto es la tercera parte de la Población Económicamente Activa. Que en calidad de educación México ocupa el lugar 35 de 37 países de la OCDE y que la impunidad sigue siendo el problema principal de la seguridad pública, porque 98% de los delitos denunciados quedan impunes.
Pablo Gómez (PRD) consideró que el “optimismo y triunfalismo” de Calderón es producto de la alucinación, porque el país no ha experimentado crecimiento económico desde hace 10 años, pero Calderón protagonizó un “juego de recriminaciones al Congreso” por no aprobar sus iniciativas.
Alejandro Zapata (PAN) dijo que no sólo le corresponde al Presidente la conducción del país y reclamó corresponsabilidad a los gobernadores.
Pero Arturo Escobar (PVEM) le reviró que el crecimiento económico, la seguridad pública y la competitividad sí son tareas del Presidente.
jmonroy@eleconomista.com.mx












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