OCDE anuncia recesión en la eurozona
PARÍS. La Eurozona parece haber entrado en "ligera recesión" y la agravación de la crisis de la deuda podría tener consecuencias "devastadoras" para la economía mundial, advirtió este lunes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que no logró empañar la euforia alcista de las bolsas.
El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo este lunes que Estados Unidos está listo para "ayudar" a Europa con su crisis de la deuda, tras un encuentro con dirigentes del bloque europeo.
"Estados Unidos está listo para hacer su parte para ayudar (a Europa) a resolver este tema", dijo Obama tras una cumbre en la Casa Blanca.
Estados Unidos también elogió la voluntad europea de dar "todos los pasos necesarios" para acabar con la crisis de la deuda en la UE, según un comunicado conjunto al término de una reunión de dirigentes del bloque con Obama.
La OCDE publicó este lunes nuevas previsiones semestrales en las que revisa a la baja el crecimiento de los países industrializados, en particular, el de la zona euro, que ha entrado en "ligera recesión" en el último trimestre del año y se espera un crecimiento prácticamente nulo para el próximo.
Las principales economías, Alemania, Francia e Italia, no se salvan.
Advirtió que un empeoramiento de la situación es probable, lo que tendría unos efectos "muy devastadores" para el resto de los países industrializados, con Estados Unidos y Japón a la cabeza.
La OCDE insta al Banco Central Europeo (BCE) a "actuar ahora" para evitar la propagación de la crisis, pese a que Berlín rechaza este tipo de soluciones.
La agencia de calificación financiera Moody's también advirtió que un empeoramiento rápido de la crisis amenazará las notas de todos los países europeos, incluidos los más sólidos.
Pese a estas noticias, los mercados bursátiles registraron al cierre fuertes subidas, alentados por la posibilidad de una ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) a Italia, pese a que ha sido desmentida.
MERCADO DE DEUDA
Pero en el mercado de la deuda, la tensión no afloja. El gobierno italiano tuvo que pagar tasas del 7.3% por una emisión de obligaciones con vencimiento en 2023, tres puntos porcentuales más que la última operación de este tipo.
El Banco Central Europeo (BCE) anunció el lunes la compra de 8,581 millones de euros de títulos de deuda en el mercado secundario la semana pasada, con lo que ya ha comprado 203,500 millones de euros en el marco de este programa, iniciado en mayo de 2010.
Según la prensa italiana, el nuevo gobierno de Mario Monti estaría negociando con el FMI una ayuda de 400,000 a 600,000 millones de euros, lo que le daría un respiro para poner en marcha las reformas de austeridad durante 18 meses sin verse acosado por los mercados.
"Por el momento no hemos recibido ninguna solicitud de Italia; tampoco estamos participando en negociaciones ni con Italia ni con España", indicó este lunes la directora del organismo, Christine Lagarde.
La jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, que este viernes presentará en el Parlamento de su país la posición de Alemania, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, tienen previsto anunciar antes de la cumbre europea del 9 de diciembre en Bruselas sus proyectos para atajar la crisis.
El diario alemán Welt am Sonntag hablaba el domingo de un nuevo pacto de estabilidad limitado a unos cuantos países de la zona euro.
UNIÓN DE ESTABILIDAD
París y Berlín no han manifestado claramente sus intenciones. Alemania habla ahora de su voluntad de "transformar la zona euro en una unión de la estabilidad", según la expresión de su ministro de Finanzas, Wolfgang Schauble.
De lado francés, la portavoz del gobierno, Valérie Pécresse, confirmó que se estudia un "pacto", pero con los 17 países de la zona euro, "para una nueva gobernanza" con "verdaderas sanciones".
La clave sería un endurecimiento de la disciplina presupuestaria y de la vigilancia. La Comisión Europea podría dotarse de "medios más coercitivos" para "vigilar" a los "malos alumnos", dicen en París.
Oficialmente, la revisión "limitada" de los tratados europeos que la pareja franco-alemana promueve, eventualmente ampliada a Italia, afectará al conjunto de la UE y sus 27 países miembros.
"Si uno o dos países de la Unión Europea no quiere participar, no lo retendremos", dijo una fuente europea.
Según un periódico alemán, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, buscan que ese nuevo pacto se restrinja a un "club de supereuropeos", de países comprometidos con la disciplina fiscal.
"El objetivo es preservar la unidad de la zona euro", refirió la Comisión Europea, rechazando toda opción que lleve a "fragmentar" la Unión Monetaria.






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