Aseguradoras lanzarán nuevos productos
Carolina Ruiz / El Economista
Para contrarrestar las cuantiosas pérdidas patrimoniales que generaron las lluvias, inundaciones y deslaves, el sector asegurador mexicano ofrecerá a los damnificados coberturas especiales para que protejan sus bienes.
Recaredo Arias Jiménez, director general de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), informó que se ofrecerán en el primer semestre del año coberturas con costos no mayores a los 500 pesos anuales para los imprevistos, como los sucedidos en Chalco y periferia del Distrito Federal.
Dicha cobertura permitirá a la gente de escasos recursos asegurar su patrimonio ante eventos como los presentados en Chalco y otras zonas de la ciudad de México y el área metropolitana, “a un bajo costo y sin riesgo de quedar infrasegurados”, informó.
El producto fue diseñado con base en un estudio realizado por la AMIS en zonas propensas a este tipo de catástrofes, suburbanas y rurales, “se le preguntó a la población de estos lugares qué tipo de necesidades podrían tener para un seguro de gastos médicos y para un seguro de daños”, detalló Arias Jiménez.
Las compañías comercializarán esta cobertura con la figura de microseguros.
“El mercado objetivo es grande, debido a la conciencia que despiertan desastres como los registrados en el primer mes del año, por ejemplo en el ramo de vida ya se tienen registradas 4.3 millones de pólizas de microasegurados”, agregó el directivo.
La cobertura de daños incluirá incendio, inundación, huracán y deslaves, marejadas y terremoto.
Operará de manera similar a la de una cobertura normal de riesgos hidrometeorológicos, “pero con su debida proporción en la suma asegurada”, explicó el director de la AMIS.
Hasta ahora ya hay seis aseguradoras a nivel nacional, de un total de 30, que manejan el ramo de daños y que están interesadas en distribuir este microseguro, con respecto al producto de salud o de gastos médicos, siete ya han manifestado su interés.
Los que menos tienen, los más afectados
Arias Jiménez comentó que desafortunadamente la circunstancia es que hay muy pocas personas aseguradas, por lo que no tienen contabilizado exactamente el grado de afectación por las inundaciones y, por ende, lo que pagarán las aseguradoras involucradas: “Es muy pequeña la cobertura, sin embargo, esperan que en la próxima semana se den las primeras cifras”.
La población afectada, agregó, no quedó del todo desamparada, ya que se activó la póliza del seguro del Gobierno del Distrito Federal.
En esta póliza entran los apoyos del Fondo Nacional de Desastres (Fonden); sin embargo, aclaró el directivo, este apoyo primero responde por la infraestructura pública y de forma suplementaria cubren a la población, “por eso es mejor que los individuos cuenten con una póliza de seguro”, concluyó.








Añadir comentario