Empeño, sin supervisión
Edgar Huérfano / El Economista
Las casas de empeño no serán supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, pues ésta regula la actividad financiera en su conjunto (que incluye la captación de recursos), aseguró Yerom Castro, vicepresidente de Supervisión de Banca de Desarrollo y Microfinancieras de la CNBV.
El funcionario explicó que la vigilancia de las casas de empeño, como de las sofoles que no pertenecen a ningún grupo financiero, será a través de fondeadores.
“Los fondeadores son los que tienen mecanismos de supervisión y vigilancia para las entidades que otorgan crédito al público directamente, y solicitan financiamiento para su actividad”.
De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Casas de Empeño (Anace), en México hay alrededor de 4,500 casas de empeño, las cuales dieron alrededor de 18,000 millones de pesos en préstamos prendarios durante el 2009.
Yerom Castro detalló que sólo las sofomes que emitan deuda en el mercado bursátil serán supervisadas por la CNBV, ya que pueden constituir un riesgo para el sistema, en caso de incumplimiento.
“Además estas sofomes tienen el control y supervisión de la Bolsa Mexicana de Valores, como cualquier otra emisora de deuda”, aseguró Castro
Reglas en Soficos
Por otro lado, el directivo adelantó que las reglas de operación de las Sociedades Financieras Comunitarias (sofico) estarán listas en la segunda mitad de este año.
“Las soficos podrán ser fondeadas por organismos públicos y de banca de desarrollo como el FIRA, siempre y cuando estén supervisadas por la CNBV”, explicó.
Aclaró que las cooperativas ya pueden funcionar sin la autorización de la CNBV, ya que existe actualmente la reglamentación para su constitución, lo único que está por definirse es la circular única por parte de la Comisión, que dé las reglas de operación específicas.
Las soficos son entidades rurales organizadas que podrán ofrecer servicios de ahorro y crédito a sus socios y clientes.
ehuerfano@eleconomista.com.mx











necesario regular a prestamistas, intereses y garantías
Es urgente que el gobierno federal adopte las medidas necesarias a traves de CONDUSEF o PROFECO, según el caso, para supervisar las actividades de los prestamistas, personas físicas o morales, así como los intereses tan elevados que cobran y las garantías que obtienen para garantizar el cumplimiento de las obligaciones de los deudores. La existencia de la prenda sin transmision de posesion y otros tramites, incluso fraudulentos, como el hecho de presentar un convenio judicial de reconocimiento de adeudo vencido con garantía hipotecaria, son factores que agravan el problema. Es indispensable pues, buscar medios para controlar a los prestamistas que, finalmente tambien realizan una funcion social crediticia, pero que con gran frecuencia cometen abusos.
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