Peña Nieto impulsaría reforma fiscal integral
Eliminar privilegios fiscales, la propuesta de Peña. La reforma hacendaria debe ir acompañada de la de Petróleos Mexicanos.
Leonor Flores / El Economista
Nov 30, 2012 |
18:00
Foto Archivo: EE


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El nuevo gobierno recibe un sistema fiscal reformado con parches legales e innumerables cambios de forma para el cumplimiento de obligaciones tributarias de manera automatizada, la tan ansiada reforma fiscal integral ya no puede esperar más, a decir de analistas y representantes de los diferentes sectores productivos.

El propio Peña Nieto, todavía como Presidente electo, aunque sin dar más detalles, ha dicho que la reforma hacendaria deberá ir acompañada de la de Petróleos Mexicanos, en línea con las recomendaciones de José Ángel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

Así, el presidente Enrique Peña Nieto tendrá que lidiar con el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) que, a cinco años de vida, sigue siendo objeto de rechazo de varios sectores, sobre todo, el empresarial.

Existe el consenso de que debe ser eliminado. Para algunos fiscalistas, se debe tomar lo mejor del nuevo gravamen y fusionarlo con el Impuesto Sobre la Renta (ISR); para otros, resulta necesario dar paso al impuesto mínimo alternativo, como funciona en Estados Unidos.

El argumento es que el IETU, que nació con la reforma hacendaria del 2007 “por los que menos tienen”, no ha dado los resultados esperados en materia de recaudación, aunque las propias autoridades hacendarias aceptan que es un impuesto de control.

El nuevo gobierno también tendrá que revisar el Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE), que también surgió de la primera reforma fiscal del gobierno calderonista para que se grave realmente al sector informal y no a los contribuyentes cautivos, como sucede ahora.

Además, se enfrentará al tema del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que tanto ha despertado polémica, ya que cada vez crecen las voces que afirman que se requiere generalizarlo. El tema tabú para el Partido Revolucionario Institucional (PRI), al que pertenece el presidente Peña Nieto, y no se tocaba cuando éste fue oposición; incluso estaba estipulado en los estatutos del partido. Se recibe un IVA de 16%, cuya tasa se logró subir desde 15% ante un entorno internacional complicado.

Sin embargo, no ha cambiado la base gravable y tiene la misma legislación de hace más de 30 años.

Por el lado del ISR, el impuesto que sirve de sostén a la recaudación, en el 2013 volverá a regresar al nivel en que se encontraba, es decir, a 28 por ciento. Actualmente, la tasa máxima es de 30%, el próximo año bajará a 29% y en el 2014 se situará en 28%, tal y como se estipuló en la reforma del 2009.

Petróleo, recaudación, subsidios
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LAS OFERTAS DE CAMPAÑA

Por su parte, el presidente Enrique Peña Nieto ofreció desde la campaña electoral una reforma fiscal. En su plataforma, solamente habló sobre la necesidad de aumentar los ingresos tributarios por medio de cambios que fueron dándose a conocer poco a poco, sin entrar en detalles.

Ya como Presidente electo, se comprometió a que una de las primeras reformas que promovería sería la fiscal de manera integral.

Hasta ahora, la propuesta no se conoce, pero en declaraciones públicas ha destacado la necesidad de eliminar privilegios y una mayor simplificación en el pago de impuestos. El reto que tiene es cómo elevará la recaudación a niveles de los países de la OCDE de 19.2 contra 12% actual. La negociación comienza ya.

lflores@eleconomista.com.mx

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