Política acomodaticia perjudica a mercados BIS
Ante el exceso de liquidez de los mercados, naciones sin grado de inversión, como Ruanda, captan recursos de los mercados frente a la alegría internacional.
Yolanda Morales / El Economista
Jun 3, 2013 |
11:12
Foto Archivo: EE

El Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés) advirtió del riesgo en que han incurrido inversionistas globales al buscar rentabilidad en emisores de baja calificación crediticia.

“Ante los bajos rendimientos de los principales mercados de deuda, los inversionistas buscaron rentabilidad en los bonos europeos, títulos de mercados emergentes y deuda corporativa con menor calificación”, informó.

Al interior de su informe trimestral de Junio, economistas del banco explicaron que la abundante liquidez observada entre marzo y abril, por la nueva fase de política monetaria acomodaticia, “salpicó a los mercados financieros de todo el mundo.”

Y el contexto de abundante liquidez “ha fomentado un ambiente que favorece la toma de riesgos en emisores y el carry trade”.

El administrador de activos de Latmark Asset Management, Santiago Maggi, coincide y precisa que “las inyecciones de liquidez han distorsionado al mercado financiero y han generado una adicción”. Mientras el mismo BIS considera que “los mercados están embelesados por la relajación”.

SIN CAPACIDAD DE PAGO

La observación del BIS llega al mes de la colocación histórica del gobierno africano de Ruanda, por 400 millones de dólares. Emisor que carece de grado de inversión y cuya calificación financiera alerta de una mínima probabilidad de pago que le convierte en un creador de títulos especulativos, según Fitch Ratings.

Pero no ha sido el único emisor de alto riesgo que se animó a aprovechar la liquidez del mercado.

En el último año, según datos de Bloomberg, se ha presentado una serie de colocaciones de emisores latinoamericanos con calificación crediticia de grado especulativo que suman 3,800 millones de dólares.

Paraguay realizó una emisión de 500 millones de dólares el 17 de enero pasado que reforzó en marzo con otros 50 millones de dólares.

Bolivia también aprovechó las condiciones y colocó 500 millones, mientras Honduras emitió, por su parte, una deuda por 750 millones de dólares.

Todos los emisores referidos carecen de grado de inversión y su calificación es especulativa.

EMBELESADOS

De acuerdo con el director de Standard and Poor’s en México (S&P), Víctor Manuel Herrera, “las condiciones -para financiarse- están artificialmente bajas” y pueden acabar en cualquier momento.

“Esto se acabará tarde o temprano, una vez que suban las tasas en mercado (…), al recoger la liquidez será un cambio muy radical y estas épocas de bonanza crediticia se van a acabar. Hoy es el momento para que se hagan colocaciones por países y empresas de muy buena calidad crediticia y las aprovechen porque fácilmente pueden desaparecer”, detalla.

Para el especialista, el caso de las emisiones que han realizado países de baja calificación crediticia no es aislado.

Refiere el caso de Panamá, que también recientemente realizó una colocación histórica de más de 300 millones de dólares, a un rendimiento que es la mitad del que normalmente le exigen los inversionistas. La oportunidad de fondeo barato está abierta, consideró, pero la clave es administrar con prudencia esta ventana de oportunidad que puede cerrarse en cualquier momento, como ha sucedido durante las crisis de Grecia y Chipre.

Para muestra, refiere la reciente etapa de volatilidad prevaleciente en el mercado a raíz del discurso del presidente del Fed, Ben Bernanke, donde comentó que el Comité de Mercado Abierto está considerando la probabilidad de terminar con la expansión cualitativa.

En el documento, el BIS detalló que en respuesta al relajamiento mundial de la política monetaria, México, junto con Australia, Dinamarca, India, Israel, Corea, Polonia y Turquía, recortó sus tasas de interés.

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