reforma financiera tiene aÚn pendientes por resolver
Crece el crédito y bajan tasas; falta inclusión
A poco más de año y medio de promulgada la reforma financiera, ésta ha avanzado en rubros como el fomento de una mayor competencia entre instituciones y la defensa de los usuarios. Sin embargo, el grueso de las empresas sigue sin recurrir al financiamiento de la banca.
relacionadas
compartir
Widgets Magazine

A poco más de año y medio de promulgada la reforma financiera —cuyo objetivo principal es que haya más crédito y más barato—, ésta ha avanzado en rubros como el fomento de una mayor competencia entre instituciones y la defensa de los usuarios. Sin embargo, el grueso de las empresas —de todos los tamaños— sigue sin recurrir al financiamiento de la banca.

Cifras oficiales refieren que en el 2014 el crédito de la banca creció casi 10 por ciento. Apenas el Banco de México dio a conocer que en julio pasado el financiamiento repuntó 7.7% anual. No obstante, datos del propio organismo revelan que casi 80% de las empresas del país tiene como principal fuente de financiamiento a sus proveedores. Algunos de los motivos por los que no piden nuevos préstamos a la banca son: altas tasas de interés y montos que les piden como colateral.

David Olivares, analista líder de banca para Moody’s México, destaca que pese a que ha habido un crecimiento en el otorgamiento de crédito de la banca a las pequeñas y medianas empresas (pymes), la participación de este financiamiento en la cartera total es aún muy pequeño.

“No pensamos que vaya a haber un despegue significativo del crédito a pymes, sino hasta que el marco legal se fortalezca significativamente. Es decir, que todo lo que se planteó en la reforma financiera en términos de la creación y establecimiento de cortes o juzgados especializados se echen a andar, estén activos y que efectivamente el proceso de recuperación de garantías mejore en México”, indica.

Jorge Sánchez Tello, investigador de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef), destaca que el crédito de la banca sí ha tenido crecimientos importantes, hasta tres veces el Producto Interno Bruto (PIB), pero considera que no debe forzarse un repunte mayor, dado que afectaría la estabilidad del sistema.

“Es importante no forzar el otorgamiento del crédito. Por ejemplo, la mayoría de las pymes en México no están preparadas para recibir crédito porque tienen poco de tiempo de vida y la mayoría son informales”, refiere.

Por ello, menciona que aunque la reforma financiera es positiva, está incompleta. “Debe ser complementada con una creación de incentivos fiscales para que se elimine la informalidad en el país y así más empresas y negocios, especialmente las pymes, sean los que puedan acceder a más crédito”.

La meta planteada por el gobierno federal es que el crédito de la banca alcance 40% del PIB al finalizar el actual sexenio. El dato más reciente es que ya alcanzó 30.6 por ciento.

Otro tema pendiente, según la propia Comisión Nacional Bancaria y de Valores, es la inclusión financiera, ya que en el país sólo 28% tiene un crédito formal, según los datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2012.

Lo que se ha avanzado

La reforma financiera implicó modificaciones en 34 ordenamientos legales. A decir de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en este poco más de año y medio desde que se promulgó, lo mismo que sus consecuentes reglas secundarias, se ha avanzado en algunos temas.

Menciona, por ejemplo, la eliminación de las cláusulas abusivas en beneficio del usuario, lo mismo que un ordenamiento del sector con la creación del Buró de Entidades Financieras, en el que el cliente puede comparar antes de contratar productos y servicios, y las nuevas reglas para poner orden en los despachos de cobranza.

También, destaca la dependencia, se ha logrado incrementar el crédito, al llegar a 30.6% del PIB; reducir el costo del mismo (la tasa es menor a 7% promedio para las medianas empresas e inferior a 10% en hipotecarios), y fomentar la competencia en los financiamientos para vivienda, al permitirse la portabilidad.

“El crédito al sector hipotecario se encuentra en niveles históricos gracias a la estabilidad macroeconómica del país y sus bajas de interés”, refiere Jorge Sánchez, de la Fundef.

Principales objetivos de la reforma financiera:

  • Otorgar crédito más barato.
  • Aumentar el financiamiento como porcentaje del PIB a 40% al 2018.
  • Avanzar en la bancarización del sistema.
  • Facilitar la recuperación de garantías.
  • Establecer cortes o juzgados especializados, que aún está pendiente.
  • Eliminación de cláusulas abusivas.

undefined

0 Comentarios
Comentarios
Periódico El Economista es una empresa de