SMB Rural vive un conflicto entre sus accionistas
La sofinco señalada de lucrar con el dinero de los más pobres
Los ahorros de sus socios no están asegurados por el fondo de protección.
Fernando Gutiérrez
Sep 12, 2017 |
21:01
La figura de sofincos fue contemplada para dar servicios financieros en zonas rurales. Foto EE: Zulleyka Hoyo
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“Un mal mensaje que el ahorro y crédito popular mandan”, así fue como una persona cercana a este sector describió el conflicto que se vive al interior de la sociedad financiera comunitaria (sofinco) SMB Rural, pues en los últimos días se han expresado acusaciones que ponen en duda la viabilidad de esta entidad, misma que supuestamente atiende a casi 85,000 personas ancladas en comunidades rurales.

La Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social (Amucss), uno de los accionistas de esta entidad e impulsor de dicha figura, acusó a la gerencia actual de malos manejos en beneficio de sus directivos.

“Sabemos que están saqueando a la sofinco, ya dejaron sin liquidez a la institución, los ahorradores no pueden retirar su patrimonio (...) está ahorcada”, explicó a este medio la directora general de la Amucss.

Defendiéndose, pero sin querer dar entrevista, la gerencia actual afirmó que dichas acusaciones son falsas y carentes de evidencias legales.

“No se tiene ningún desplome financiero que afecte el patrimonio de los socios, ya que hoy en día se cuenta con sólida liquidez para beneficio de todos y cada uno de los socios”, detalló Urbino Martínez Cortés, presidente del Consejo de Administración de la sofinco, en una carta dirigida a este medio.

En este contexto, de lo poco de lo que se tiene certeza es de que está institución recibió en el 2013 su autorización, lo que la convirtió en la primera entidad de este tipo autorizada (y hasta el momento única) por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), pero todavía no recibe el aval del inicio de sus operaciones.

El argumento para que ésta realice actividades activas y pasivas, de acuerdo con una fuente cercana a la institución, que pidió que se omitiera su nombre, es que existe la oportunidad legal de que esta entidad otorgue servicios a pesar de no recibir dicho aval de operaciones.

En este proceso, la entidad funciona con un pendiente: realizar sus aportaciones al Fondo de Protección tal y como lo estipula la Ley de Ahorro y Crédito Popular. Esto quiere decir que los ahorros de sus socios todavía no están asegurados hasta por 25,000 Udis (alrededor de 134,000 pesos).

Figura cuestionada

Hace algunos meses, en una conversación con El Economista, Pablo Cotler, académico experto en microfinanzas, explicó que la figura sofinco “fue creada y quizá impulsada por determinadas instituciones del sector privado (...) querían impulsar esta figura pero quizá no sea muy atractiva y por eso hay tan pocas sofincos”.

Esta figura, contemplada para dar servicios financieros en zonas rurales, estuvo amenazada de desaparecer en el 2015, pues así lo contemplaba una iniciativa que reformaba la ley, misma que se quedó atorada en el Congreso de la Unión.

En la actualidad, la CNBV no brinda información pública de SMB Rural pues no ha dado el aval para el inicio de su operación. Este órgano regulador no se ha pronunciado al respecto pero voces del sector afirmaron: “Claramente, es un asunto entre particulares”.

Al conflicto no se le ve un fin cercano así como el aval para su operación, lo cierto es que la percepción de las voces del sector de ahorro y crédito popular es que nuevamente se manda una mala señal sobre éste, mismo que ha sido señalado por constantes fraudes y que en la actualidad atiende a casi 10 millones de personas con diferentes figuras.

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