“Me doblo, pero no me quiebro”
Angélica Pineda / El Economista
El 13 de noviembre del 2010, Eufrosina Cruz Mendoza arribó al Congreso de Oaxaca como diputada bajo las siglas del Partido Acción Nacional (PAN) y fue nombrada presidenta de la Mesa Directiva de la LXI Legislatura. Llegó por méritos propios, pero éstos pasan de largo a sus compañeros del Congreso, quienes la critican por su "novatez parlamentaria".
Se trata de una batalla más para Eufrosina Cruz, indígena zapoteca que en 2007 atrajo la atención nacional al impugnar la elección municipal en su natal Quiegolani, donde le prohibieron participar debido a que “en el catálogo de Usos y Costumbres no aparece la palabra 'mujer'”.
Es decir, en las comunidades indígenas de Oaxaca, la mujer no existe y por ende no tiene derechos, aunque sí obligaciones: levantarse a las 3:00 de la mañana, moler maíz, hacer tortillas, tener y atender a los hijos y mantener limpia la casa.
Eufrosina no logró la Presidencia Municipal, pero sí una reforma a la Constitución estatal y al código electoral de Oaxaca. En una entrevista afirmó que “la mejor fotografía que han visto mis ojos fue la de mi mamá votando por primera vez en su vida”.
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—¿A qué dificultades se ha enfrentado para impulsar su lucha? —le preguntó El Economista vía correo electrónico. —Desde que salí de mi pueblo he atravesado por incontables desafíos que he ido superando. El más importante fue la barrera lingüística... El no saber una lengua como el español, el color oscuro de mi piel, la pobreza y mi vestimenta indígena siempre fueron motivos de discriminación por la mayoría de la gente. "La denuncia pública que inicié para defender mi derecho como mujer me trajo muchos adversarios, iniciando por el gobierno pasado del estado… El presidente municipal saliente de Santa María Quiegolani y el entrante también me interpusieron muchos obstáculos, al grado de tratar de expulsarme de la propia tierra en la que nací. "Pero en este camino, también he conocido gente noble que me ha cobijado y apoyado mi lucha: el presidente Felipe Calderón y su esposa son dos grandes aliados de mi causa. También los medios de comunicación de Oaxaca y de México; gente tan importante de muchas instituciones privadas y sociales y muchos otros servidores públicos del gabinete federal, de la CNDH, del Instituto contra la Discriminación, del INM y más recientemente del PAN". |
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Soy mujer y profesionista, y eso en Quiegolani más que privilegio es delito y es casi un pecado. (Extracto del discurso de Eufrosina Cruz en el Día Internacional de la Mujer 2008).
La lucha de Eufrosina Cruz es por los derechos políticos de las mujeres en las comunidades indígenas, ahí donde éstas son objeto de discriminación y de violencia, y es que algunos usos y costumbres derivaron en abusos.
—¿Cuál era su percepción de México y el problema de los derechos humanos hacia la población indígena antes de involucrarse en el tema y cuál es su opinión ahora?
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—Los derechos humanos en México han sido uno de los temas más importantes de la agenda nacional. Desafortunadamente, los indígenas hemos estado excluidos de ellos durante mucho tiempo, incluso ahora. Las organizaciones sociales, los partidos políticos y los propios gobiernos comienzan a ver el tema indígena desde otra perspectiva. |
![]() Eufrosina Cruz y el presidente Felipe Calderón, en el Día Internacional de la Mujer, en 2008. |
"Hoy, se comienza hablar del tema de los derechos humanos como parte de una necesidad nacional de integración para convertir a estos 52 pueblos originarios de México en parte de nuestro desarrollo. Yo he conversado con el presidente de México y su esposa, con otros líderes nacionales e internacionales, y todos coinciden en que una de las claves del progreso de México y América Latina es la integración de los pueblos indígenas como sujetos activos del desarrollo".
“Cuando se nace mujer se lucha para ser vista y escuchada; para que nadie compre tu destino y para que nadie haga uso de ti, en contra de tu voluntad y de tus sueños”.
En los pueblos de la montaña, en la sierra sur de Oaxaca, “se lucha desde que se nace para poder respirar y caminar; se lucha para comer y estudiar”. A la “China” como la conocen en su comunidad, sus luchas le han costado amenazas, lágrimas y heridas “tantas que ya no quiero, ni alcanzo a contarlas”, causadas por los caciques que siguen aferrados al poder.
—¿Cuáles han sido los costos personales, familiares y laborales de impulsar su lucha?
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—Muchos y muy altos, pero como he dicho siempre, si tuviera que elegir de nuevo el destino que iba a vivir, habría elegido ser indígena y pagar el costo de mi rebeldía. Dejé a mi familia en Quiegolani para estudiar y después, la he tenido que dejar muchas otras veces para seguir este camino de trabajo y de construcción a favor de otros pueblos y comunidades de Oaxaca. |
![]() Eufrosina Cruz y el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué. Foto: Gobierno de Oaxaca. |
"Han atentado en contra de mi vida, me desterraron de mi pueblo, amenazaron a mi familia y me robaron el sueño durante muchas noches por sus gritos, sus balas, sus maldiciones y sus golpes, pero yo soy como los árboles del pueblo, me doblo pero no me quiebro.
"No me arrepiento del costo que pago, pero no quiero que otras mujeres y otros hombres indígenas tengan que pagarlo porque es muy alto y duele mucho, por eso estoy acá, para abrir puertas y derribar muros".
"Como pueden notarlo, mi causa es sencilla y no pretende formar legiones de simpatizantes ni creyentes, porque no es una causa de partidos"
Como presidenta de la Mesa Directiva del Congreso de Oaxaca, Eufrosina Cruz sigue sumergida en un proceso de aprendizaje.
En la Cámara, la novel panista ha sido criticada por desconocer los procedimientos legislativos. Afuera, la Asamblea de Mujeres Indígenas de Oaxaca la rechazó como su representante.
—¿El ser una figura pública ha facilitado su labor?
—Ha sido importante el haber conseguido un espacio dentro del Congreso de Oaxaca, pero esta posición también ha servido para quedar más expuesta ante los embates de quienes siguen percibiendo el problema de los derechos indígenas bajo una óptica racista y discriminatoria. Dentro del propio Congreso y en el medio de la política oaxaqueña existen muchas resistencias a dejar atrás esa visión que lastima y segrega a los pueblos y comunidades indígenas de las oportunidades de desarrollo.
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"Pero también es bonito servir con mi cargo a las personas que diariamente acuden a solicitar un apoyo, un servicio, una gestión o simplemente quieren ser escuchadas. Sus comentarios, sus deseos, su fe en mi trabajo, son una fuerza que me ha nutrido para seguir adelante". |
![]() Eufrosina Cruz, junto a Michelle Obama y Margarita Zavala, primeras damas de EU y México, respectivamente. |
Mi causa es sólo una voz que grita en el páramo desolado.
En México, ser activista social tiene un alto costo, que muchas veces se paga con la vida. Ejemplos como los de la familia Reyes Salazar, Marisela Escobedo, Susana Chávez o Iturbide Villamil Arévalo, dan fe de lo anterior.
—¿Qué opina de los recientes asesinatos de activistas?
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—Es doloroso e indignante. Me da mucha rabia que se asesine a mujeres que claman justicia, que buscan la libertad y la dignidad de sus familias. Nada es más doloroso para un país que la pérdida de un ciudadano que lucha por defender sus derechos. A esas mujeres y a esas familias, mi solidaridad y mi apoyo. |
![]() Eufrosina Cruz, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso de Oaxaca. |
—¿Y de aquellas personas que optan por salir del país?
—La decisión de cada mexicano para preservar su seguridad debe ser respetada. No puedo juzgar las razones de otros, pero sí puedo expresar mi solidaridad con la lucha del presidente de México en contra de la delincuencia y del crimen organizado. Como he dicho siempre, allá en mi pueblo los momentos de mayor oscuridad son aquellos que preceden al amanecer. Me gustaría que todos juntos le brindáramos un voto de confianza al Presidente porque estoy segura que muy pronto veremos el amanecer.
De acuerdo con cifras del INEGI, en México uno de cada cuatro hogares es dirigido por mujeres. Las mujeres han superado en número a los hombres en cuanto a trabajo calificado, y cada vez avanzan más respecto a grado educativo. No obstante los avances sociales y culturales, aún existen fuertes rezagos.
—¿Considera que la mujer sigue siendo el sexo débil?
—Nunca lo he considerado así. Hay tantas mujeres valiosas y fuertes en la historia universal y de México que verlas como el sexo débil o pensar en ellas como algo menos valioso que los hombres, es una forma de atentar en contra de la propia naturaleza humana. De todas ellas, la que más admiro y quiero es a mi madre.
"Veo a los hombres y las mujeres como un par de alas para volar hacia el horizonte. Si una falta, el ave no vuela. Pero si están juntas e iguales, el ave puede alcanzar el cielo".
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