Conagua clausura el paso
Disyuntiva: reparar o demoler puente Río de los Remedios
Se debe informar sobre las alternativas para mitigar las inundaciones en Ecatepec y Nezahualcóyotl.
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El personal del Sistema de Autopistas, Aeropuertos, Servicios Conexos y Auxiliares del Estado de México deberá dar una respuesta a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) antes del 12 julio con respecto a las alternativas que tengan para reparar o demoler el puente del Río de los Remedios, luego de que fuera clausurado el 5 de julio pasado, informó Antonio Gutiérrez, director de Agua Potable, Drenaje y Saneamiento del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México. Esta clausura es parte de las medidas adoptadas por la Conagua para mitigar las inundaciones que afectan a los pobladores de los municipios de Ecatepec de Morelos y Nezahualcóyotl en el Estado de México “y no con la finalidad de entorpecer las vialidades”, aseguró el funcionario.

El puente presenta dos problemas fundamentales: filtraciones en los bordos y reducción en el sistema hidráulico del río, provocados por los hundimientos generados, lo que genera complicaciones para dragar el agua, como en el caso del desbordamiento del Río de los Remedios el pasado 30 de junio, que provocó severas inundaciones en los municipios aledaños.

PERSISTIRÁN INUNDACIONES

Antonio Gutiérrez explicó que los estudios realizados por la Conagua en el 2003, cuando se autorizó esta construcción, así como la edificación del mismo, no presentaron errores; sin embargo, los asentamientos de suelo que se presentan en el bordo del Río generan problemas en la operación hidráulica.

Este puente se encuentra en la zona del vaso de Texcoco y presenta problemas similares a las construcciones realizadas alrededor del Valle de Chalco por el río de La Compañía. Gutiérrez explicó: “Los materiales subterráneos son arenas que fácilmente se comprimen por la sobreexplotación de los acuíferos. Estas áreas se han urbanizado de manera poco ordenada, lo que provoca que se retire agua de lluvia de subsuelo a grandes cantidades para abastecer las necesidades de la población, “en lugar de recargar los mantos; por ello es que se ha hundido el valle a una velocidad muy rápida”. Explicó que esta área se hunde más rápidamente y presenta mayores problemas porque los asentamientos son diferenciados; por ello “cuando hay estructuras diferentes y luego metes un puente piloteado, se hunde a velocidades distintas. Por eso hay que corregir esta parte que se está clausurando”.

El funcionario advirtió que el Valle de México continuará hundiéndose y será de manera más pronunciada, a menos de que se recarguen los acuíferos. Esto puede hacerse de dos maneras: recolectar agua a través de los pozos de infiltración y rescatando el agua de los ríos.

alangner@eleconomista.com.mx

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