Endurecen penas por robo de combustible
Mauricio Rubí / El Economista
A partir de hoy se considerará como delito grave el robo, así como la ordeña de hidrocarburos y se aplicarán penas más severas.
Y es que el gobierno federal publicó ayer las reformas al Código Penal Federal, al Código Federal de Procedimientos Penales y la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, que dan paso a estas nuevas disposiciones.
De acuerdo con el decreto que entra hoy en vigor, se aplicarán de tres a 10 años de prisión y de 200 a 1,000 días de multa a quien sustraiga hidrocarburos de manera ilegal.
También se sancionará a quien posea o resguarde de manera ilícita petróleo crudo o hidrocarburos refinados.
Cuando la cantidad sea menor de 300 litros, con prisión de seis meses a dos años y de 100 a 500 días de multa.
Cuando la cantidad sea entre 300 litros y 1,000 litros, con prisión de dos a cuatro años y de 500 a 1,000 días de multa. Y en caso de que la cantidad sea igual o mayor a 1,000 litros, con cárcel de cuatro a 10 años y de 1,000 a 12,000 días de multa.
A quien venda o suministre gasolinas o diésel con conocimiento de que está entregando una cantidad inferior desde 1.5% a la cantidad que aparezca registrada por los instrumentos de medición, se les aplicará una pena de prisión de tres a seis años y de 500 a 1,000 días de multa.
En tanto, quien sustraiga hidrocarburos refinados, de ductos, equipos o instalaciones de Pemex, sus organismos subsidiarios o empresas filiales, se les aplicará prisión de ocho a 12 años y una multa de 1,000 a 12,000 días.
El secretario de gobernación, Francisco Blake, destacó que ahora se considerará como delincuencia organizada la sustracción o aprovechamiento ilegal de petróleo crudo o hidrocarburos de ductos, equipos o instalaciones de la paraestatal.
“Además de sancionar enérgicamente estas conductas delictivas, estas reformas forman parte de la estrategia del Estado para combatir estructuralmente el funcionamiento y las operaciones del crimen organizado. El abastecimiento de combustible en forma ilícita es uno de los recursos corporativos más importantes de la redes de la delincuencia”, indicó Blake.
mauricio.rubi@eleconomista.mx







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