Sismo de 6.8 grados fue trepidatorio y oscilatorio

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Blanca Viquez / El Economista

Foto: ssn.unam.mx

El temblor de 6.8 grados en la escala Richter que azotó al territorio mexicano este sábado fue de tipo trepidatorio y oscilatorio, el cual tuvo una duración máxima de 40 segundos, lo que generó pánico en la población que inmediatamente desalojó los edificios.

En entrevista para El Economista, el Ingeniero Civil Carlos Rodríguez Cortés, especialista en estructuras, informó que "un movimiento trepidatorio se refiere al desplazamiento ascendente o descendente vertical que produce asentamientos en suelo de sustentación, lo que puede ocasionar daños por compresión en columnas y, en casos de magnitudes superiores al diseño sismoresistente en un edificio, este podría colapsarse parcial o completamente".

Con respecto al oscilatorio, este se produce por movimientos circulares, generando torsión en las construcciones.

“Normalmente es acompañado por movimientos horizontales, lo que tiende a que las construcciones puedan golpearse entre si, como seguramente sucedió con el edificio de la Colonia Doctores”, refiere el especialista Cortés, quien recordó lo sucedido con el terremoto de 1985, tras el cual muchas construcciones siguen en riesgo.

“Mucha gente que vivió el terremoto de 1985 ha hecho caso omiso a sus construcciones. Hay muchos inmuebles que no han sido reparados y que están en riesgo”, dijo Rodríguez Cortés.

Ante el no aviso de la naturaleza, el especialista en estructuras, egresado del Instituto Politécnico Nacional (POLI) recomendó a la población tomar precauciones y revisar su inmueble.

“Soliciten una inspección por parte de un ingeniero en estructuras para valorar el inmueble. Así como cuando uno recurre al doctor o al mecánico para revisar nuestra salud o el auto. Es muy importante la prevención”, detalló el especialista.

A su vez, la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal puso a disposición el teléfono de emergencias: 52089898

Para saber más:

  • En los temblores oscilatorios el movimiento es horizontal, se produce un balanceo y se siente como si nos moviéramos de un lado a otro.
  • En los trepidatorios las sacudidas son verticales, es decir, de arriba hacia abajo y viceversa, pudiendo provocar que los objetos sean lanzados al aire.

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