2012: La elección de los indecisos

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Karla López / El Economista

La más reciente encuesta de Consulta Mitofsky reveló que un terció del electorado definirá la elección presidencial el próximo 1 de julio. Se trata en su mayoría de jóvenes, quienes en la actual situación económica y política por la que pasa el país, no han encontrado eco a sus demandas de empleo, seguridad y un mejor futuro.

El IFE tiene en su lista nominal a más de 80 millones de electores, de éstos 18% son jóvenes de entre 18 y 24 años, quienes participarían por primera ocasión en una elección presidencial. Es también el segmento de la población donde están los llamados “Ninis” (ni estudian ni trabajan), que según datos de la OCDE suman poco más de 4 millones de mexicanos.

Especialistas consultados por El Economista consideran que sólo en la medida que los políticos emitan propuestas creíbles y puntuales podrán allegarse a este sector de la población.

Si los candidatos no son capaces de estructurar un discurso que atienda de manera viable y seria estos aspectos, no lograrán tender puentes de comunicación con los jóvenes que ven un futuro poco promisorio”, consideró René Torres, coordinador del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana.

Sin embargo, para el también autor del estudio “Democracia y ciudadanía en América Latina: realidades diversas y retos teóricos”, la indecisión de los votantes obedece no sólo a la falta de propuestas, sino a los malos resultados que ha ofrecido la clase política, a la percepción de impunidad, la indolencia y a la separación creciente respecto a sus representados.

En el actual proceso electoral se suma otro ingrediente: la falta de diferenciadores entre una propuesta y otra.

“Lo que hemos visto hasta el momento son campañas de forma y no de fondo, al menos en lo que se refiere a Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota”, señaló Torres.

A la fecha, Enrique Peña Nieto (PRI-PVEM), Josefina Vázquez Mota (PAN) y Andrés Manuel López Obrador (PRD-PT-Convergencia) han mostrado posturas similares sobre temas como crecimiento económico, inseguridad y disminución de la pobreza.

Tan sólo en materia económica, Peña Nieto considera el crecimiento como una prioridad del país, así como la necesidad de fortalecer el mercado interno. Vázquez Mota ve pertinente impulsar las reformas estructurales (energética, fiscal, laboral) y, con un compromiso más concreto, AMLO se ha comprometido a crear 7 millones de empleos para los jóvenes del país.

El académico de la Iberoamericana consideró que López Obrador, ha buscado poner el acento en las problemáticas del país, pero ha sido insuficiente para hacer crecer sus números de manera significativa.

Ante este escenario los partidos deberán echar mano de su fuerza local, apuntó el doctor Jorge Márquez, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

“Cada punto vale. Hasta hace unos meses se podrían despreciar las alianzas, pero en medida que se cierren las circunstancias, cada aliado local será muy importante” para sumar simpatías entre los electores, concluyó Márquez.

!NO!, ES LA ELECCIÓN DE LOS BIEN DECIDIDOS A NO AGUANTAR MAS.

Fox y Calderón, prometieron ser los presidentes del empleo; terminaron siendo del "desempleo". 12 años de promesas falsas; 12 años de corrupción, 12 años de delincuencia, 12 años impulsando a sus mujeres en la política, una "cursi", otra para el próximo sexenio y la ultima inflada por los medios como la "salvadora". 12 años donde surgen los "ninis", 12 años donde se rompió "el tejido social", 12 años donde se crearon "feudos" estatales con los peores gobernantes, 12 años en la marginación estructural, 12 años de reforzamiento de plurinominales que solo representan los intereses del poder y dinero de sus partidos, 12 años incrementando los salarios de Diputados, Consejeros Electorales, Magistrados, y toda clase de "zánganos" burocráticos, 12 años pulverizando el salario mínimo, 12 años con un INFONAVIT, que administra el dinero de los trabajadores para entregarlo a los empresarios de la construcción, 12 años con un petroleo cacareado que es de los mexicanos pero sirve para subir los precios de todo, 12 años inventando impuestos que retrasen el desarrollo del país, 12 años apapachando a la televisión manipuladora, 12 años enriqueciendo a dos figuras que se codean con los más ricos del mundo, 12 años polarizando a la sociedad entre 2 ricos y mas de cien millones de pobres, 12 años de `campañas políticas con promesas bíblicas que solamente los iluminados entiende las parábolas !No esta no es la elección de indecisos! !! Están bien decididos a no seguir aguantando tanto inepto!!. .

Decision 2012

Empezaron las elecciones en Mexico y se trata de ver las propuestas que son las mismas: queremos soluciones a los problemas del pais.

El problema de la legitimidad

Aunque es muy pronto para saberlo todo parece indicar que el ganador se enfrentará una vez más al problema de la legitimidad. En un escenario tal vez muy anticipado podemos intuir que un candidato va a ganar, con un márgen más o menos holgado; eso es cierto, pero nada parece indicar que las campañas esten cambiando la percepción de los indecisos; una vez más, como viene sucediendo desde el 2009 en el Estado de México, el candidato ganador recibirá el apoyo incondicional de un grupo de votantes cautivo; votantes conservados por su inclusión dentro de las administraciones públicas locales y regionales y nada más. El resto de la población, el ciudadano común no será atraído por ninguna de las opciones por una sencilla razón: Ya no se perciben representados por la clase política.

Ciertamente en la partidocracia se gana o se pierde por un voto pero ¿qué legitimidad tiene un político que ocupa un cargo de elección popular después de ser elegido por 3 de cada 10 mexicanos en edad de votar? Los candidatos están a tiempo, deben hacer un ejercicio de autocrítica y aceptar lo evidente: Que más que promesas de campaña los mexicanos necesitan nuevas herramientas democráticas que logren un equilibrio de poder entre representantes y representados. Recordemos que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente.