Causa polémica el costo del nuevo avión de Los Pinos
Tania Rosas / El Economista
Al concretarse la compra-venta de un avión presidencial, la empresa Boeing deberá capacitar, mínimo, a cuatro pilotos y seis mecánicos para que el Presidente pueda abordar la aeronave.
La capacitación incluye el contrato de compra y se prevé que los pilotos y mecánicos acudan a entrenamiento al menos medio año antes de la entrega del Boeing 787, prevista para el 2015.
Personal militar del Hangar Presidencial ya ha acudido a juntas en la Secretaría de la Defensa Nacional, donde han cabildeado los detalles de la compra de la aeronave que tendrá un costo de 750 millones de dólares.
El costo de la aeronave ha sido cuestionado, pues se presume que vale casi el doble de lo que está valuado el transporte aéreo utilizado por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el Air Force One, que está en 325 millones de dólares.
Este año, tras los accidentes de los exsecretarios de Gobernación Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake, la Presidencia incrementó en más de 39 millones de pesos el presupuesto a la Coordinación General de Transportes Aéreos y Presidenciales.
La Coordinación tiene considerado ejercer para este año 340 millones 282,964 pesos, cuando en el 2011 gastó 297 millones 924,876 pesos, año en el que el actual avión presidencial, un Boeing 757-225, fue sometido al mantenimiento pesado que se le aplica cada dos años.
De acuerdo con la Presidencia, institución que contestó la solicitud de información 0210000111810 a El Economista, el actual avión presidencial, Presidente Benito Juárez, data de 1987 y cuenta con mantenimientos menores y mayores.
Se considera mantenimiento ligero de inspecciones menores a la “revisión general” por condición física, funcional y operativa del planeador y sistemas que lo componen como: sistema hidráulico, neumático, motores, verificación de niveles de líquidos y remplazo de filtros.
Mientras que las inspecciones mayores consisten en mantenimiento el pesado como la “revisión detallada” por condición física, funcional y operativa del planeador, así como motores y estructura.
La discusión sobre la compra de un nuevo avión presidencial se dio a partir de noviembre del año pasado, luego del accidente aéreo en el que falleció el exsecretario de Gobernación, Francisco Blake, quien abordaba un helicóptero oficial.









