Se dicen democráticos y se niegan a transparencia
Especialistas aseguran que la rendición de cuentas sindical ya es una práctica obligada, pero los organismos de representación laboral se niegan a aceptarla.
José Juan Reyes / El Economista
Oct 12, 2012 |
1:11
Foto: Especial

La trasparencia y rendición de cuentas en los sindicatos ya son prácticas obligadas, coincidieron representantes del IFE, InfoDF y organizaciones sociales.

El comisionado presidente del InfoDF, Oscar Guerra Ford, advirtió que hay una necesidad de conocer el destino de los recursos públicos que reciben los sindicatos, pues las economías se etiquetan para un fin y se utilizan para otro.

En el seminario “Sindicatos en México, autonomía y trasparencia”, organizado por el InfoDF, el asesor jurídico del Sindicato Mexicano de Electricistas, Carlos de Buen Unna, aseguró que la iniciativa del presidente Felipe Calderón sólo está dirigida a algunos gremios, “no toca a los sindicatos corruptos”, aunque no mencionó nombres. Pidió incluir en la reforma laboral que las organizaciones civiles también entren a un esquema de transparencia.

Incluso, advirtió en su participación, que si bien los sindicatos reciben recursos públicos cuando estos ingresan al gremio se convierten en dinero privado e hizo una serie de críticas y defensas a las prácticas sindicales actuales, como es la elección de sus representantes.

Inés González, representante de la Fundación Friedrich Ebert, reconoció que hay poco apoyo para obligar a los sindicatos a rendir cuentas de las economías; incluso, dijo: “Los sindicatos democráticos tampoco están por la transparencia”.

De manera inicial se tenía programado la participación de Fernando Espino Arévalo, líder del sindicato del Sistema de Transporte Colectivo Metro, pero no acudió con el argumento que abordaría este tema después de que la reforma laboral se apruebe.

En las mesas de discusión, Guerra Ford explicó que la rendición de cuentas en los sindicatos debe avanzar, aunque debe existir un equilibrio entre la transparencia y autonomía de los gremios, ya que las aportaciones son particulares.

De Buen Unna pidió que la transparencia y rendición de cuentas no se limite a los sindicatos, que abarque a las organizaciones civiles. Criticó la propuesta del voto secreto en la elección de los líderes. Y es que desde su punto de vista cuando la elección se hace a través de delegados, no aplica esta premisa.

Por su parte, Luis Emilio Giménez Cacho, especialista en asuntos laborales, aseguró que de aprobarse la reforma laboral, ésta será insuficiente toda vez que es “inadmisible que en una discusión de esta magnitud, la iniciativa y la voz la lleven sólo una parte de la relación laboral”.

jose.reyes@eleconomista.mx

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