Piden a Peña Nieto reforma del campo mexicano

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Notimex

La Central Campesina Cardenista (CCC) pidió al presidente Enrique Peña Nieto y a los partidos que integran el Pacto por México iniciar un diálogo con las centrales agrarias, para hacer una reforma del campo mexicano que acabe con la pobreza y el hambre, además de que haga realidad el derecho a la alimentación.

Al encabezar los trabajos del IX Congreso Nacional de ese organismo, el líder de la CCC, Maximiliano Correa Hernández, subrayó que es necesario firmar un pacto rural, pues la situación económica y social del campo se agravó en los últimos cuatro sexenios.

Ante los titulares de las secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Enrique Martínez, así como de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Jorge Carlos Ramírez, el dirigente agrario dijo que los campesinos requieren un nuevo pacto con el Estado mexicano.

El objetivo es "superar la pobreza y recuperar nuestra soberanía alimentaria, ya que los campesinos indígenas "no somos el problema sino la solución".

Sostuvo que México ha perdido su autosuficiencia alimentaria lo que es un grave riesgo para la soberanía y la seguridad nacional, además de que los conflictos agrarios en diversas regiones impiden el acceso al desarrollo a miles de familias campesinas e indígenas.

Correa Hernández advirtió que la pobreza y la desigualdad han creado un ambiente propicio para el crimen organizado, ya que la violencia ha alterado la vida en comunidad y la actividad productiva, lo que pone en riesgo "nuestra seguridad, nuestra libertad y nuestra vida".

El secretario general de la CCC dijo que los ganadores de la crisis del campo han sido las grandes empresas trasnacionales "que hoy imponen condiciones leoninas de producción y de comercialización en el campo, y son las beneficiarias directas e indirectas del crédito de la banca de desarrollo y de los programas y subsidios públicos".

Correa Hernández aseveró que estos monopolios agroalimentarios se han constituido en uno más de los "poderes fácticos", que negocian con los poderes públicos y le han quitado al Estado mexicano la rectoría de la política alimentaria.

Frente a ello indicó que el eje central para el desarrollo rural se debe construir mediante la creación de una ley para el fomento de la producción y la productividad del campo, por lo que es necesario iniciar las negociaciones para establecer la reforma del agro.

Señaló que esta reforma se debe basar en el apoyo de la agricultura campesina y familiar, así como en la inversión en bienes públicos, infraestructura económica y conectividad con estricto respeto a los derechos agrarios y a los territorios campesinos e indígena para impulsar la productividad y la competitividad.

De igual manera, el dirigente de la CCC indicó que se debe pactar la unidad entre las centrales campesinas para lograr un nuevo paradigma de la política de Estado hacia el campo, para rescatar el desarrollo y la viabilidad de México como Estado-nación.

En este congreso, inaugurado por el jefe del gobierno local, Miguel Ángel Mancera Espinosa, también estuvieron presentes el presidente nacional perredista, Jesús Zambrano Grijalva, y el líder de los diputados federales perredistas, Silvano Aureoles Conejo.

Acudieron también el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué; el presidente de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Manuel Granados; el procurador agrario, Cruz López, y dirigentes de diversas centrales campesinas.

mac