En México la tortura es generalizada: Relator de la ONU
El Relator de la ONU detalló que los malos tratos se presentan con mayor intensidad en los delitos relacionados con la delincuencia organizada.
Ana Langner
May 2, 2014 |
19:23
Juan Méndez, Relator de la ONU. Foto: Natalia Gaia

En México persiste una situación generalizada del uso de la tortura y malos tratos como medio de investigación criminal, advirtió el relator especial de las Naciones Unidas sobre la Cuestión de la Tortura, Juan Méndez, luego de su visita al país.

En conferencia de prensa para dar a conocer sus conclusiones preliminares en la materia, el Relator de la ONU detalló este viernes que los malos tratos se presentan con mayor intensidad en los delitos relacionados con la delincuencia organizada.

En particular son los agentes encargados de los arrestos -como los elementos de la marina, soldados o policías-, los que más actos de tortura cometen. "Hay una presencia permanente del maltrato en los momentos de detención", dijo.

Juan Méndez realizó una visita a México entre el 21 de abril y el 2 de mayo de 2014 que comprendió más de 35 reuniones con alrededor de 99 servidores públicos de representación del gobierno federal y estatal; representantes de los poderes legislativo y judicial federal; organismos autónomos de derechos humanos; organizaciones de la sociedad civil; víctimas y académicos.

El relator de las Naciones Unidas señaló su preocupación por la tendencia a recurrir como norma primero a las personas y posteriormente a la investigación de delitos y consignación ante la justicia. "Esta privación de la libertad, en su mayoría sin previa intervención judicial, expone a las personas a una situación de mayor vulnerabilidad ante posibles actos de tortura y malos tratos", dijo.

A pesar de que los reportes por parte de organismos oficiales nacionales y estatales de control y de derechos humanos han disminuido en cuanto a casos de tortura, Juan Méndez señaló que durante los 12 días de su estancia recibió un "alarmante" número de quejas y testimonios y observó casos documentados sobre este tipo de prácticas por parte de cuerpos policiales, municipales, estatales y federales; así como de las fuerzas armadas y agentes ministeriales.

Aún con la evidencia del uso de la tortura y los malos tratos, el Relator expresó su extrema preocupación respecto al escaso número de investigaciones efectivas por estos delitos y la ausencia casi absoluta, tanto a nivel federal como estatal, de sentencias condenatorias, lo que conlleva a una persistente impunidad.

Adicionalmente, el Relator señaló el reiterado uso de figuras delictivas de menor gravedad, como ser el abuso de autoridad y las lesiones, para investigar y sancionar conductas que podrían tipificarse como tortura.

El relator Juan Méndez señaló en especial la figura de arraigo, medida cautelar que si bien ha sido limitada al orden federal, espera que se elimine de la Constitución Política para antes del 2016.

Las salvaguardias relativas a la prevención de la tortura presentan deficiencias, de acuerdo el Relator Especial. Señaló en particular la ausencia de exclusión de pruebas obtenidas mediante este delito, la usual deficiencia respecto de la asistencia legal de los defensores públicos, y la ausencia de exámenes médicos independientes y exhaustivos.

Ante ello, resaltó la necesidad de implementar el nuevo procedimiento penal acusatorio introducido a través del Código Nacional de Procedimientos Penales, pues, con puede, las debidas garantías, puede ser una herramienta eficiente para reforzar las salvaguardias de prevención de la tortura y los malos tratos

En relación a los múltiples centros de detención visitados, el Relator destacó como de especial preocupación las condiciones de detención en algunos centros que denotan circunstancias que pueden constituir tratos crueles, inhumanos o degradantes. En particular, le inquietan el hacinamiento, la mala calidad e insuficiente cantidad de la comida, la precariedad y tardanza en la atención médica y la usual arbitrariedad en la aplicación de sanciones y su prolongado plazo en los casos en que las mismas consisten en aislamiento en celdas de castigo.

El Relator reconoció que en México se están llevado a cabo avances en materia legislativa para prevenir y sancionar la tortura, sin embargo destacó que la impunidad es un severo problema. "Hay una especie de endemia de la tortura en México que hay que corregir", expresó y declaró que el país transita actualmente por un período de importantes cambios en lo relativo a los derechos humanos.

El Relator Especial presentará su informe final al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en marzo de 2015.

ana.langner@eleconomista.mx

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