crimen organizado
Dos militares, dos policías y ocho presuntos agresores murieron en dos ataques del crimen organizado contra fuerzas de seguridad en los estados mexicanos de Michoacán y Nuevo León.
Policías locales fueron emboscados por tres civiles quienes dispararon cuando los uniformados acudieron al lugar por una llamada de anónima.
Los cárteles mexicanos siguen acumulando riqueza, calculada el año pasado en 39,000 millones de dólares y su capacidad de fuego e intimidación ha dejado un saldo sangriento de 7,000 ejecutados en el 2009.
Los 12 ex servidores abandonaron el penal “David Francisco Rodríguez”, tras ocho meses de detención por presuntos vínculos con el crimen organizado.
La PGR arraigó a Diego Raymundo Guerrero Gómez, acusado de los ilícitos de delincuencia organizada y contra la salud.
