huelga
Los trabajadores españoles, furiosos por las reformas laborales que consideran notoriamente diseñadas para favorecer a las empresas, llevaron a cabo una huelga nacional ayer y trataron de paralizar el país al bloquear el tráfico, cerrar fábricas y enfrentarse con la policía en escandalosas manifestaciones.
Al menos 223 vuelos fueron cancelados en el Aeropuerto de Frankfurt, Alemania, al tiempo que el sindicato de Controladores Aéreos amplió el paro de labores de 24 a 48 horas.
Los obreros que trabajan en la remodelación del estadio Castelao de Fortaleza, una de las sedes del Mundial de futbol de 2014, paralizaron sus operaciones para exigir mejoras salariales.
El Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear emplazó a huelga al Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares, para el 1 de abril, de no resolverse en forma satisfactoria la revisión salarial correspondiente.
Ayer varios sirios cerraron sus negocios y encerraron a sus hijos sin ir a la escuela en varias partes del país, en una demostración de desobediencia civil contra el régimen tras un nuevo y feroz enfrentamiento entre soldados y desertores del Ejército, de acuerdo con algunos activistas.





