Corea del Norte

Corea del Norte probó tres misiles balísticos de corto alcance, en el marco de las mejoras tecnológicas que desarrolla en sus proyectiles adquiridos de la antigua Unión Soviética.

Tokio. Corea del Norte indicó ayer su disposición a congelar su programa de enriquecimiento de uranio a cambio de incentivos de EU, tales como una suspensión de las sanciones y la reanudación de la ayuda alimentaria que “fomenten la confianza”.

Mientras agitaban sus puños al aire y gritaban consignas, decenas de miles de norcoreanos llenaron ayer la nevada plaza principal en la capital de Corea del Norte para prometer lealtad al su nuevo líder, Kim Jong Un, mientras que la campaña para consolidar su poder se profundizaba.

Decir que la península coreana estaba “en un punto de inflexión” significó que el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, ofreciera ayer a Corea del Norte una “ventana de oportunidades” para mejorar las relaciones, pero advirtió de una terrible represalia si Pyongyang lanza otro ataque militar.

El hijo del fallecido Kim Jong-il fue designado como nuevo líder supremo de la empobrecida nación, que este jueves dio por terminado su luto oficial, con tres minutos de silencio.

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