Nasa
El fenómeno alcanzó su punto máximo a las 13:37 horas y sus partículas que viajan a más de 1,500 kilómetros por segundo podrían registrar un impacto superficial en la Tierra.
Hacia las 18:30 horas varias personas alcanzaron a observar cómo una gran bola de fuego surcaba los cielos y se partía en tres justo antes de caer.
La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio reveló que orbitan alrededor de la estrella Kepler 20, con consistencia rocosa y tamaño similar al de la Tierra.
El fenómeno transformará la Luna en una gigantesca bola de colores el sábado 10 de diciembre y podrá ser visto en Alaska, el norte de Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Asia central y Asia oriental.
La confirmación significa que los astrónomos lo vieron pasar delante de su estrella tres veces y que las condiciones para la vida son adecuadas en términos de agua, temperatura y atmósfera.






