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Aumentan las ventas de la consola en EU

Wall-E: Fenomenal

No todas las cintas con mensajes tienen que ser aburridas y esa es la cualidad de Wall-E, que sin ser una película regañona dejará pensando al espectador apoyada en una impecable animación.

Puede que las películas de Pixar no sean las más taquilleras de la historia (tampoco es que les vaya muy mal, ni nada por el estilo), pero, eso sí, son las más propositivas, no sólo en las cuestiones técnicas sino también en lo conceptual.

Aunque por otro lado, Wall-E podría ser la excepción, pues en su primer fin de semana recaudó alrededor de
80 millones de dólares, cifra nunca antes alcanzada por ninguna película de Pixar.

Wall-E (sigla de Waste Allocation Load Lifter Earthclass) gira en torno de un robot cuya tarea es recoger la basura de una ciudad terrestre y apilarla en largas filas que rivalizan con enormes rascacielos en ruinas.

El contexto: desde hace 700 años los humanos abandonaron la tierra pues ya no podían vivir en ella; Wall-E es el último robot en funcionamiento, tiene por amiga a una cucaracha y uno de sus souvenirs más preciados es un VHS de Hello Dolly.

La “vida” de Wall-E cambia cuando llega a la Tierra una robot, rechoncha y de diseño chic llamada Eve (Extra-terrestrial Vegetation Evaluator), y es cuando Wall-E puede poner en práctica lo que ha visto en la película, claro, de manera ingeniosa pues no habla, sólo emite ruidos tipo R2- D2 (de Star Wars), de hecho,
quien creó los sonidos de R2 es el mismo que hizo lo propio con nuestro amigo de Pixar.

Pero hay más, Eve debe evaluar si existen las condiciones para que los humanos puedan regresar, y de hecho, se da cuenta de que eso es así, por lo que regresa a la nave Axiom (donde residen la humanidad) para avisar de la situación. Wall-E decide seguirla.

Y entonces, nos topamos con una broma cruel del destino: los humanos de Axiom son unos seres gordos, que no se pueden parar de sus sillas, donde se la pasan consumiendo y consumiendo pegados a un monitor.

El meollo del asunto, según el punto de vista del capitán de la nave, es si ¿estarán preparados?
¿Se acordarán de su lugar de origen? ¿Les importará?

Con todo y que Wall-E posee un claro corte ecologista con mensaje incluido, los constantes gags visuales (todo el tiempo pasa algo), así como y los minuciosos detalles de los escenarios animados son prioritarios, de tal forma Wall-E no termina siendo una cinta regañona.

Por supuesto, la falta de diálogos no estorba para nada, pero de lo que no estoy seguro es si los pequeños se la pasarán mejor que Kung Fu Panda, pues la verdad, Wall-E sí requiere un poco de esfuerzo, aunque tampoco se trata de una cinta experimental, como los números en taquilla lo indican.

Fuente: Con información del Mundo.es
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Publicado el 04/07/08 a las 15:55 | 588 Lecturas.
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Hay 2 comentarios en esta noticia

  1. Buena película…

  2. Subtract karma Add karma   0 Ana María Morales | 19/08/2008

    No considero que la película sea difícil para los niños yo fui a verla con mis sobrinas un niña de 5 y otra de 11, y me encantó que a falta de diálogos, los niños en la sala interactuaban con la película explicando a los padres lo que veían. Hoy en día los niños son mucho más inteligentes de lo que pensamos.
    Resalto también no sólo el tinte futurista de la película, sino el ser en momentos una especie de máquina del tiempo, por algunos de los elementos que se muestran, como la película y artículos característicos de ciertas décadas, como el cubo mágico sin olvidar la travesía que al final se presenta de la evolución del hombre y sus formas de representar el mundo a través del arte. Ufff!!! Hay muchísimo más que decir de esta muy buena película.

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