Los ojos no mienten a la tecnología: EyeDetect
EyeDetect ha recibido 1 mdd de inversión mexicana, a través del fondo Alta Ventures, para su comercialización.
Julio Sánchez Onofre / El Economista
May 16, 2014 |
1:41
Foto EE: Natalia Gaia

Mentir a los ojos podría ser aún más difícil, gracias a una tecnología desarrollada por cinco científicos de la Universidad de Utah, en Estados Unidos, y que ha recibido 1 millón de dólares de inversión mexicana, a través del fondo Alta Ventures, para su comercialización.

Se trata de EyeDetect, que a través de una cámara infrarroja permite leer 16 “reacciones” de los ojos, desde la dilatación de las pupilas, pasando por la frecuencia en el parpadeo, hasta el movimiento del ojo ocular cada que una persona responde a alguna pregunta en formato verdadero-falso.

“Los científicos han estado trabajando en tecnología desde hace 10 años. Nosotros la tomamos e hicimos un desarrollo para lanzarlo a unas aplicaciones comerciales. Así que los dos lugares donde vamos a usarlo es de filtrar empleados potenciales para ver si ellos han tenido problemas con robo y el fraude o sobornos, quizás drogas ilegales, y también vamos a usarlo con empresas que quieren verificar el estado de sus empleados existentes”, dijo en entrevista Todd Mickelsen, presidente director general de Converus, firma que comercializa esta solución.

Dos de los científicos que participaron en su desarrollo, John Kircher y David Raskin, son también los creadores del polígrafo computarizado en 1991.

El funcionamiento de este sistema, a diferencia del polígrafo, está basado 100% en un sistema computarizado. La persona que será puesta a prueba lee y resuelve en media hora un cuestionario directamente en la computadora, mientras la cámara detecta cada uno de las reacciones de sus ojos.

Los resultados son enviados a la nube donde, después de cinco minutos de haber concluido la prueba, se pueden tener los resultados accesibles desde cualquier dispositivo conectado a la red.

Mickelsen asegura que este nuevo sistema tiene una precisión del 85% contra el rango de entre el 65% y el 85% de una prueba de polígrafo tradicional que requiere además entre 3 y 4 horas para su aplicación.

“Cuando usted miente, hay que pensar más, y cuando piensa más, existe una carga cognitiva que está conectada con los ojos. Los ojos cambian y eso estamos monitoreando. Luego tomamos los datos que están encriptados y los ponemos en el servidor de la nube, seguro, y usamos algoritmos para generar un reporte que tiene un índice de credibilidad y también un reporte de cómo contestaba las preguntas”, dijo.

El costo de esta solución es de 4,000 dólares, además de que las empresas podrán comprar licencias de pruebas desde 25 a 85 dólares.

El potencial de esta tecnología va desde la mejora en los procesos de contratación por parte de las empresas hasta en las investigaciones de los gobiernos para combatir la corrupción.

El directivo ejemplifica que si se solucionan los problemas de corrupción y soborno, se podría registrar un crecimiento en el ingreso per cápita de 400% a nivel mundial.

“Estudios aseguran que los casos de corrupción cuestan al mundo 3.2 billones de dólares, y tan sólo los sobornos equivalen a 1,000 millones de dólares”, aseguró.

Cifras del Banco Mundial calculan que la corrupción en México representa cerca de 9% del Producto Interno Bruto (PIB).

Con este tipo de tecnología podría ayudar a acelerar procesos de investigación en casos de fraude y corrupción como el caso de Oceanografía en contra de Banamex y Pemex.

De hecho, el directivo asegura que ya están trabajando con una entidad bancaria – prefirió no divulgar el nombre – con 40,000 empleados a los que se les podría aplicar la prueba.

“Ellos tienen 100 poligrafistas y no pueden probar a todos los empleados. Creemos que el impacto es grande pues las empresas pueden reclutar a su personal y no van a perder dinero de la empresa”, afirmó.

El mayor interés en este tipo de pruebas está en el sector financiero y de logística, además del gobierno.

Si bien el director de la compañía no ofreció alguna perspectiva sobre la colocación de su solución en el mercado, aseguró que la estrategia se centrará en la venta directa a las grandes empresas, así como a aquellas firmas que ya ofrecen servicio de polígrafo a gobierno e instituciones de seguridad, así como a empresas del sector privado.

julio.sanchez@eleconomista.mx

mac

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