Junto con México, Free Basics se ha lanzado en 53 países
La promesa sin cumplir de Facebook con Free Basics
Tal vez Free Basics no hable tu idioma, no te conecta a internet global pero sí recopila tu información, viola principios de neutralidad de la red y no satisface necesidades de quienes no están en línea.
Julio Sánchez Onofre
Ago 5, 2017 |
10:03
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En el 2015, la red social Facebook y el operador virtual Virgin Mobile lanzaron Free Basics en México, una iniciativa que, según anunciaron ambas empresas, busca ofrecer contenidos de manera gratuita a más de la mitad de la población que carece de conexión a Internet en el país. Se sumaron alrededor 40 servicios gratuitos, incluyendo la red social Facebook y su sistema de mensajería Messenger, la enciclopedia online Wikipedia, el servicio meteorológico AccuWeather, noticias de BBC Mundo, ofertas de empleo de OCC y Empleo List. Posteriormente se integró a la iniciativa Telcel, de América Móvil, como otro proveedor de telecomunicaciones.

Free Basics forma parte del programa Internet.org de Facebook, desarrollado por el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, que conjuntamente con el despliegue de infraestructura de drones y satélites busca ofrecer conectividad a las casi 4,000 millones de personas que aún están fuera de línea en el mundo.

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Junto con México, Free Basics se ha lanzado en 53 países. Esta oferta, sin embargo, generó críticas por parte de los expertos y reguladores a escala mundial por ser contraria al principio de neutralidad de la red, que consiste en el tratamiento sin discriminación de los datos y servicios de Internet.

Dos años después de su lanzamiento en México, un grupo de expertos en tecnología y derechos digitales de Global Voices en Colombia, Ghana, Kenia, México, Pakistán y Filipinas analizaron la aplicación bajo referencias de usabilidad e internet abierta, bajo asesoría expertos del mundo de tecnologías de la información y la comunicación y políticas de internet. El objetivo fue responder a la pregunta: ¿Qué tan bien ayuda la aplicación a los intereses y necesidades locales?

ENLACE: Link al informe completo (en inglés)

ENLACE: Link al caso de estudio de México (en inglés)

“Medimos tres indicadores de Free Basics y lo comparamos con indicadores elaborados colectivamente de uso, calidad de conexión, idioma y accesibilidad, contenido y políticas de privacidad y datos. Cada investigador usó y evaluó la aplicación en el país donde vive y escribió un breve caso práctico con un resumen de sus hallazgos”, explica el colectivo de Global Voices.

Los resultados no fueron alentadores. En su informe publicado a inicios de esta semana, los expertos de Global Voices llegaron a cuatro conclusiones clave: tal vez Free Basics no hable tu idioma, no te conecta a internet global pero sí recopila tu información, viola principios de neutralidad de la red y el contenido ofrecido no satisface las necesidades de quienes no están en línea.

Para conocer los hallazgos del estudio a escala nacional, El Economista habló con Giovanna Salazar, investigadora de Internet y colaboradora de Global Voices, quien se encargó del análisis de Free Basics en México, un país que aún tiene 53.5 millones de personas fuera de línea, según la Asociación de Internet.mx (43.3% de la población).

—En la investigación dejan en claro que Free Basics dista mucho de ser una iniciativa para conectar a los desconectados. Para el caso de México, ¿qué elementos son necesarios para que una iniciativa cumpla con las promesas hechas por Facebook?

—En principio, te diría que se requiere que la iniciativa verdaderamente esté al alcance de la población a la que aspira a atender, personas sin acceso a internet. Fue un tanto decepcionante ver que la principal empresa de telecom que ofrece el servicio, Virgin Mobile, quien le dedica publicidad y exposición a la iniciativa, cuenta con limitados puntos de venta a lo largo y ancho de la República y, de haberlos, están localizados en grandes centros o plazas comerciales.

Definitivamente la inclusión de lenguas indígenas es muy importante, sobre todo en un país con una gran diversidad lingüística como México, y en donde, precisamente, los pueblos y comunidades indígenas han padecido acceso limitado a Internet. Desafortunadamente, la versión de Free Basics para México pareciera estar ideada para hispanohablantes, alfabetizados e, incluso, con ciertas nociones de inglés ya que algunos nombres de los servicios están en ese idioma.

Tal como lo señalamos en los principales hallazgos de la investigación, hay una falta de contenido local pero, no sólo eso, el contenido ni siquiera es suficientemente relevante ¿cómo justificar que los servicios de salud que se ofrecen por default, ofrecen información de manera destacada sobre el virus del Zika y no sobre prevención del embarazo adolescente, control de la obesidad y sus enfermedades derivadas, es decir, temas de salud pública que aquejan de manera particular a las y los mexicanos. Tampoco hay acceso a servicios públicos, ni siquiera a una plataforma de correo electrónico. Una iniciativa de este tipo debería priorizar las voces de las y los usuarios a los que desea atender, tomar en cuenta su voz para conocer verdaderamente qué necesitan, y no vemos que Free Basics cumpla con esto.

—¿Encontraron riesgos en ciberseguridad?

—Por lo pronto, en la aplicación no hay sitios que permitan realizar transacciones financieras o económicas. Los servicios ofrecidos son más de índole informativa e incluso te diría que trata al usuario de forma pasiva, como un consumidor-lector de contenidos y sin brindarle muchas opciones para crear o explorar por su cuenta.

Hasta el 2015, Facebook no admitía protocolos que permitieran cifrar las comunicaciones (como HTTPS y SSL). A pesar de que esa política cambió en septiembre del año pasado, resulta preocupante que no es en todos los casos. En su actual política de privacidad, Free Basics señala que es posible que se ofrezcan servicios que admitan sólo HTTP, lo cual es inherentemente riesgoso para la seguridad de los datos de los usuarios. Aún así, es cierto que sus políticas en materia de privacidad y seguridad han mejorado, al menos el tráfico entre el usuario y los servidores de Facebook siempre está cifrado.

—¿Qué objetivos podría tener Facebook detrás de esta iniciativa?

—Pareciera que hay varios objetivos. Free Basics insta activamente a los usuarios a que se registren e inicien sesión en Facebook. Esto funciona tanto para aumentar la base de usuarios de la red social, como para que, quienes ya tienen una cuenta, la utilicen con más frecuencia. Así, Facebook recolecta aún más datos.

Específicamente, recopila el tipo de dispositivo o navegador y el sistema operativo que se está utilizando, la versión de la aplicación, el identificador de la aplicación y del dispositivo, la fecha y la hora de la conexión, el operador de telefonía celular, la dirección IP, el número de teléfono, la intensidad de la señal, la carga de la batería, la configuración de idioma, el país y los servicios de terceros que buscan o utilizan los usuarios de Free Basics, lo cual le permite conocer los hábitos y preferencias de más personas, traduciéndose en información rentable para la plataforma.

Es más, aún sin iniciar sesión en la red social, Facebook recopila información sobre a qué sitios de terceros acceden los usuarios de la aplicación y por cuánto tiempo.

Hay muy poca información sobre el tipo de acuerdos entre las empresas de telefonía móvil que ofrecen el servicio y Facebook. Tampoco está muy claro por qué la interfaz de la aplicación prioriza ciertos servicios sobre otros ¿qué tipo de convenios tiene Facebook con los proveedores y servicios que se incluyen? ¿Están lucrando con esos espacios? ¿Piensan hacerlo? Hasta ahora, lo que es claro es que el móvil de Free Basics es más comercial que social.

—¿Por qué debería preocuparnos esta iniciativa?

—Internet, entre otras cosas, ha contribuido a democratizar el acceso a la información, la comunicación y conocimiento. En general, ha facilitado el ejercicio de otros derechos, de ahí la importancia de que se garantice el acceso a la red. Cualquier iniciativa que apueste por reducir la brecha digital creo que merece atención, aquí la cuestión es ¿realmente queremos dejar esta importante tarea en manos de una plataforma privada? ¿es deseable que una empresa privada decida sobre cómo conectar a los más pobres, sobre qué servicios ofrecerles, sin participación local? Más aún, dado que la aplicación ofrece acceso a un limitado grupo de servicios ¿realmente queremos que exista una Internet de segunda?

En la práctica, hemos visto que Free Basics a lo que está contribuyendo es a la expansión de la ya de por sí poderosísima Facebook y a la centralización de Internet. Todo esto debería preocuparnos.

—¿Las autoridades tanto IFT, Cofece o INAI juegan algún papel (o deberían jugarlo) alrededor de esta oferta de Free Basics?

—Sí, claro. Creo que, por lo menos el IFT y el INAI, tendrían que estar jugando un papel mucho más activo.

Tan simple como que al Instituto Federal de Telecomunicaciones le corresponde emitir los lineamientos sobre neutralidad de la red, respetando los principios de libre elección, no discriminación, privacidad y transparencia. Esta es una labor que ha permanecido en pausa desde hace un par de años, lo cual ha permitido que iniciativas como Free Basics -que ofrecen acceso “gratuito” y preferencial a ciertos servicios, en detrimento de otros- sigan existiendo (tal es el caso de las ofertas de zero-rating que ofrecen casi todas las compañías telefónicas del país).

El INAI, como dependencia encargada de proteger nuestros datos personales y de garantizar el cumplimiento de la ley en la materia, tendría que asegurarse de que este tipo de servicios no contravengan nuestros derechos.

—Facebook argumenta que FreeBasics es sólo una de las iniciativas dentro de Internet.org —junto con su investigación de drones y otros mecanismos para extender la infraestructura de conectividad para conectar a los desconectados—. ¿Aún así se descartan las intenciones de la empresa por aumentar la conectividad?

—Facebook puede tener intenciones de aumentar la conectividad, esto no es algo que descartemos. Lo que nos interesa destacar es que, por lo menos en el caso de Free Basics, no sólo este objetivo no se está cumpliendo, sino que la propia aplicación, el tipo de contenidos que ofrece, su estrategia de difusión, etc. no parecen siquiera estar diseñados para atender al sector de la población al que pretende atender (personas sin acceso a Internet).

Las intenciones pueden estar ahí, pero esta no es la manera. Nuestra investigación, en conjunto con otros estudios y encuestas citadas en el estudio, incluso demuestran que la base de usuarios de tal aplicación, tienden a ser personas que ya cuentan con acceso a Internet y que recurren a ésta para complementar sus formas de acceder a la red, como planes de navegación o conexiones WiFi.

—¿Desde México intentaron contactar a la oficina local de Facebook? ¿Se obtuvo respuesta?

—Facebook México no cuenta con un directorio público para contactarles. A pesar de ello, a través de un contacto de prensa, pudimos conseguir los datos de Arturo Aldave, encargado de Mobile Partnerships de Facebook (quien, acompañado por otros representantes de Facebook, acudieron a una reunión sobre “Neutralidad de Red en México” el año pasado en el IFT con miras a “actualizar sobre las diferentes iniciativas y proyectos de Facebook para disminuir la brecha digital e incrementar el acceso”. Le escribimos, pero no obtuvimos respuesta.

—Un análisis general: ¿qué es FreeBasics si no es una iniciativa para conectar?

—En su versión actual, Free Basics es una iniciativa que conviene, por supuesto a Facebook, a las empresas operadores de telefonía y a los gobiernos, pero no necesariamente a las y los usuarios. Conviene a Facebook porque le permite expandir su modelo de negocios basado en la monetización de los datos de sus usuarios; a las empresas de telefonía móvil, porque les permite conseguir mayor participación de mercado; y a los gobiernos porque, frente a la promesa de Free Basics de facilitar el acceso a Internet, permite que los estados abdiquen de desarrollar planes y políticas efectivas de conectividad.

¿Qué obtienen los usuarios? acceso a una limitada oferta de servicios (en su mayoría, de corporativos estadounidenses), al tiempo que sus datos e información son recolectados y vendidos para diferentes fines, que no están del todo claros.

julio.sanchez@eleconomista.mx

erp

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