Verónica Ortiz Ortega

López Obrador ya dio su veredicto para la anulación
de la elección presidencial, por encima de la decisión
de los magistrados competentes.

Este año nadie cuestionó el desarrollo de la jornada electoral. La falta de tal argumento en la impugnación de la elección es prueba del éxito de los comicios.

Luego de sus derrotas, el PRI ha regresado a jugar
por la vía democrática, respetando las instituciones. Parece poca cosa, pero no lo es.

Sin duda, falta mucho por hacer en el país, aunque descalificar a las instituciones y volver tres décadas
al pasado sería el peor de los caminos.

De confirmarse las tendencias de los últimos días, llegaríamos al día de los comicios con una brecha
más cerrada entre el primero y segundo lugar.

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