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Director deportivo, el mal empieza en el escritorio
La planeación inicia en los despachos, quizás porque el dueño ha tenido a casi dos decenas de personas en un sitio donde se define el futuro deportivo.
Siempre con la botella morada de Omniplus en la mano, sin corbata, el blazer abierto y los mocasines sin calcetines, Jorge Vergara dirigía un discurso ante más de 40,000 personas en el Estadio Omnilife, su templo. El dueño del Club Chivas de Guadalajara, en cada ocasión que puede, explica cómo le cambiaron la vida los suplementos alimenticios, ayudaron a su salud y, por supuesto, a construir su imperio.
Al terminar el acto y tras hablar durante 86 minutos sin parar, los asistentes se acercaron a saludarlo, a tocarlo al menos, a demostrarle admiración. Me quieren por mi creencia muy firme en la gente , dijo en una entrevista, hace un par de años.
El dueño de las Chivas, quien asegura confiar en sus semejantes, ha sido incapaz de ceder el control administrativo de su club a exfutbolistas, empresarios y 18 directivos, que han pasado por la gerencia deportiva del equipo.
Guadalajara lo maneja una sola persona, que pueda tener algún encargado ahí es verdad; pero el que toma todas las decisiones es Jorge Vergara, no cabe la menor duda. Las otras personas son figuras decorativas , expresa Rafael Lebrija.
En los casi 14 años que lleva el empresario como dueño del Rebaño, además de haber desfilado 25 técnicos diferentes, la gerencia deportiva, que en teoría es la encargada de planificar la plantilla, implementar políticas deportivas, contratos, renovaciones y fichajes, no ha escapado a la inestabilidad y protagonismo de Jorge Vergara.
El que fuera administrador del área deportiva de Guadalajara durante siete meses indicó que, anteriormente, en el futbol mexicano la figura de presidente era el encargado de todas las funciones del equipo, tanto administrativas, deportivas como de representación ante la Federación Mexicana de Futbol; sin embargo, ahora la figura de director deportivo tiene una función muy limitada , explicó Lebrija.
En Guadalajara el cargo de director deportivo tuvo a personajes como Néstor de la Torre, el único con el que ha ganado un título de Liga; Rafael Lebrija, multicampeón con Toluca; Johan Cruyff, figura del futbol mundial; Efraín Flores, experto en fuerzas básicas, y Francisco Palencia, exfutbolista.
Exdirectivos del club, consultados por El Economista, y quienes prefirieron guardar su identidad, definen una falta de visión a largo plazo en el club, lo que ha desencadenado la crisis deportiva más profunda de Chivas, que lo tiene en la lucha por el descenso.
En las fuerzas básicas se basa el proyecto deportivo de Guadalajara; ahora han comprado a jugadores por una cantidad de dinero absurda , refiere Rafael Lebrija.
Y es que no sólo la falta de una política deportiva es la causa de la crisis en Chivas; los episodios de enfrentamientos con los encargados deportivos y el dueño son diversos; desde decisiones unilaterales de Vergara, como la venta de Javier Hernández a Manchester United sin la participación de Néstor de la Torre, o el acercamiento a Matías Almeyda cuando José Manuel de la Torre todavía era el técnico, entre otros capítulos, han debilitado la figura de directivo en la institución rojiblanca.
La mentira es un hábito en Chivas , dijo Néstor de la Torre, al concluir la segunda etapa al frente del club, justo cuando llegó al banquillo el entrenador argentino, lo que supuso el más reciente cambio en la estructura deportiva del club.
En Chivas, también se ha vuelto costumbre la inestabilidad de proyectos deportivos y la ausencia de algún directivo que haga frente al protagonismo del dueño, aunque los antecedentes indican que decirle no a Jorge Vergara es sinónimo de ser despedido.