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Martín Bravo anota doblete y Atlante estropea la fiesta
El festejo no se concretó. Los Pumas no lograron finiquitar un encuentro en el que tuvieron todo en sus manos para regresar a la senda del triunfo.
El festejo no se concretó. Los Pumas no lograron finiquitar un encuentro en el que tuvieron todo en sus manos para regresar a la senda del triunfo. En menos de cinco minutos el Atlante les arruinó la fiesta del centenario de la máxima casa de estudios y los alcanzó en el marcador 2-2, en un juego que se dividió en dos segmentos: cuando Martín Bravo estuvo en la cancha y cuando salió de cambio.
Todo hacía indicar que sería una tarde en la que los felinos volverían a obtener tres unidades en el Apertura 2010. Los ingredientes estaban listos:
una afición que más que nunca sintió como una segunda piel la casaca auriazul, un Estadio Olímpico casi al tope de su capacidad con seguidores universitarios y un rival que parecía a modo. La historia fue diferente y la Copa 100 años de la UNAM no se quedó en casa.
La salida del delantero Martín Bravo a la hora de juego recibió una ovación de pie por la tribuna del inmueble con una intensidad que se acercó a la que la afición brindó a la Universidad Nacional por su cumpleaños.
Pero al mismo tiempo, el ariete con un rostro desencajado y los fanáticos entre los aplausos no entendían el porqué del movimiento del generador de las dos dianas que tenían de manera parcial 2-0 arriba a Pumas.
Y es que el estratega felino, Guillermo Vázquez, sacó del terreno de juego a la pieza más peligrosa de su equipo. Bravo se notó motivado con los festejos de la institución y la primera opción que tuvo la mandó a guardar.
Al minuto 22 entró a velocidad al manchón penal y martilló un centro de Fernando Espinoza, quién antes había deshecho a la zaga azulgrana con un par de recortes. El mismo Bravo aumentó la ventaja 30 minutos después, al llegar al contactar un rebote de Moisés Muñoz, que había tapado un disparo a quemarropa de Javier Cortes.
Entonces vino la sustitución de Martín. Memo decidió retirarlo del terreno de juego cuando faltaban 30 minutos para que finalizara el encuentro y enviar a la cancha a Juan Francisco Palencia. Con el movimiento los felinos perdieron dinamismo al frente y dejaron de inquietar al Atlante, comenzó a generar peligro en su última línea.
Los Potros tuvieron su recompensa en un tiro de esquina. Johan Fano aprovechó que el balón quedó a la deriva y luego de una serie de rebotes empujó el esférico a las redes para acortar la ventaja al 75.
No pasaron ni un par de minutos para que Jerónimo Amione aprovechara el desconcierto de los felinos e ingresará al área, donde Bernal lo derrumbó y el silbante decretó un penal que aprovecho de nueva cuenta Fano.
Ahí, en la banca el rostro de desconcierto que tenía Martín Bravo cuando fue sustituido, cambio a molestia e impotencia.