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ASF ve incumplimientos en construcción del Dedo L en el AICM
El consorcio Sacyr-Eppcor no informó a tiempo cómo se utilizaría el anticipo que se les entregó por 74.3 millones de pesos.

En una revisión parcial de la construcción de la terminal Dedo L (que no incluye la etapa de ejecución) en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), iniciada en septiembre del 2019 por el consorcio Sacyr-Eppcor, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) consideró que las empresas incumplieron en tiempo con la entrega del programa de actividades donde se debía precisar cómo se utilizaría el anticipo que se les entregó (74.3 millones de pesos) y que la convocante mostró “una deficiente planeación para la contratación de la obra”. Por la segunda conclusión se emitió una promoción de responsabilidad administrativa sancionatoria.
La construcción de las siete posiciones de contacto, en Dedo L, a un costado de la Terminal 2 del aeropuerto fue la primera del actual gobierno federal para dotarlo de mejores condiciones de infraestructura, porque su vida útil se extenderá indefinidamente ante la cancelación de la terminal de Texcoco.
En septiembre del año pasado se adjudicó la obra a las dos empresas por un monto de 430.9 millones de pesos y debía estar concluida en 114 días.
Sin embargo, su inauguración fue hasta el pasado 23 de julio y estuvo a cargo del Presidente Andrés Manuel, quien ese día comentó: Se ve que es una obra de calidad, algo bien hecho. Es una obra moderna y con un costo razonable, no excesivo, de 500 millones de pesos. Como tercer monto sobre el valor de los trabajos, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público menciona el Dedo L con un monto total de inversión de 646.9 millones de pesos en su tercer informe del 2020 sobre la situación económica, las finanzas públicas y la deuda pública.
Sobre estas diferencias de costos, de ampliación de plazos de entrega y la participación que tuvo el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), para encabezar el cierre, la ASF no hizo ningún pronunciamiento.
Como argumento expuso: “A la fecha de la revisión (agosto de 2020) los trabajos objeto del contrato se encontraban concluidos y en proceso de finiquito; sólo se otorgó el anticipo por 74,309.2 miles de pesos; y se tenían pendientes de erogar 371,546.2 miles de pesos, con avances físico de 0.0% y financiero de 0.0%”.
Incluso, de los nueve contratos que fueron revisados, en el relacionado con la ampliación en la terminal 2 existe un asterisco en el que se detalla que el monto reportado como ejercido en dicho contrato es el anticipo otorgado, “por lo que solo se revisó el proceso de contratación”, por lo que la ejecución está pendiente.
Recomendación y eventual sanción
Sobre la documentación requerida para la entrega de anticipo a las constructoras, la auditoría refiere que el programa de obras requerido no fue proporcionado oportunamente a la residencia de obra, en incumplimiento del reglamento de la ley de Obras. De acuerdo a sus facultades, el AICM ofreció sus argumentos, pero de todas maneras se recomendó:
Que el AICM instruya a quien corresponda, a fin de que, en lo sucesivo, cuando celebren contratos de obra pública o servicios relacionados con las mismas, vigilen y verifiquen que en los contratos a su cargo, previo a la entrega del anticipo, la contratista presente al área responsable un programa en el que se precise cómo se aplicará.
Respecto a la deficiente planeación referida por la ASF, se precisa que el AICM no contó con la modificación a la Manifestación de Impacto Ambiental a tiempo, lo que originó que se formalizara el acta circunstanciada de suspensión de los trabajos el 9 de septiembre de 2019 y se reanudaran hasta el 26 del mismo mes, ocasionando un retraso de 17 días.