Lectura 3:00 min
Trump pondrá tarifas a clientes de crudo venezolano
El presidente estadounidense, Donald Trump, pretende tomar un par de medidas que atomizan su política de imposición de medidas arancelarias y no arancelarias, al perfilar un arancel al petróleo de Venezuela y cobros a los barcos fabricados en China que atraquen en puertos estadounidenses.

Un barco portacontenedores atracando en la terminal de contenedores de Kwai Chung en Hong Kong.
El presidente estadounidense, Donald Trump, pretende tomar un par de medidas que atomizan su política de imposición de medidas arancelarias y no arancelarias, al perfilar un arancel al petróleo de Venezuela y cobros a los barcos fabricados en China que atraquen en puertos estadounidenses.
Trump anunció este lunes que impondrá un arancel de 25% a cualquier país que importe petróleo o gas originario de Venezuela.
Te puede interesar
“El Presidente Donald J. Trump anunció hoy que los Estados Unidos de América impondrán lo que se conoce como un Arancel Secundario al país de Venezuela, por numerosas razones, incluyendo el hecho de que Venezuela ha enviado intencional y engañosamente a los Estados Unidos, de manera encubierta, a decenas de miles de criminales de alto nivel, y otros, muchos de los cuales son asesinos y personas de naturaleza muy violenta”, escribió Trump en Truth Social.
“Por lo tanto, cualquier país que compre petróleo y/o gas de Venezuela se verá obligado a pagar un arancel del 25% a los Estados Unidos por cualquier comercio que realicen con nuestro país. Toda la documentación será firmada y registrada, y el arancel se implementará el 2 de abril de 2025, DÍA DE LA LIBERACIÓN EN AMÉRICA”, agregó.
Por otro lado, en abril de 2024, la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) inició una investigación sobre los esfuerzos de China por dominar los sectores marítimo, logístico y de construcción naval.
En enero de 2025, la USTR concluyó que estos esfuerzos eran "irrazonables" y que "sobrecargaban o restringían" el comercio de Estados Unidos. Por lo tanto, determinó que eran "procesables" según la Sección 301.
A partir de esta decisión, la Sección 301 exige a la USTR negociar con funcionarios de China para abordar las preocupaciones de Estados Unidos. Además, le otorga la facultad de aplicar contramedidas.
En febrero de 2025, la USTR presentó soluciones para consulta pública. Mientras tanto, informes de prensa señalaron que la Casa Blanca podría tomar medidas para fortalecer el sector de la construcción naval estadounidense.
Por otro lado, a finales de 2024, la USTR inició una tercera investigación sobre las políticas y prácticas de semiconductores en China.
En este contexto, una coalición de casi 300 grupos empresariales pidió a la administración Trump retirar una propuesta que busca subsidiar la construcción naval nacional. Esta iniciativa contempla el cobro de hasta 1.5 millones de dólares a los buques de fabricación china que arriben a puertos de Estados Unidos.
“Apoyamos el escrutinio de los esfuerzos de China por dominar la industria marítima”, declararon este lunes la Federación Nacional de Minoristas y otros grupos en una carta dirigida a la USTR, Jamieson Greer. “Sin embargo, las medidas propuestas por la USTR no desalentarán las ambiciones marítimas más amplias de China, sino que perjudicarán directamente a las empresas y consumidores estadounidenses”.
La carta se publica en un momento clave. La USTR tiene previsto realizar audiencias este lunes y miércoles para debatir su propuesta. Esta incluye la imposición de tasas portuarias y la exigencia de que un porcentaje creciente de productos estadounidenses se exporten en buques de propiedad y registro estadounidense.
Además, el requisito de "con bandera y operación estadounidense" aumentará progresivamente. Comenzará con 1% en el primer año del programa y alcanzará 15% en el octavo año.