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Opinión

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Foco rojo en la campaña de Xóchitl

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Demetrio Sodi

La encuesta publicada esta semana en el periódico El País, señala algo que debe preocupar a los estrategas de la campaña de Xóchitl Gálvez, en las últimas semanas ha crecido rápidamente en su conocimiento, pero también ha crecido en las opiniones negativas sobre su persona.  

De los candidatos y candidatas que se evalúan en la encuesta, Xóchitl es la que tiene menos opiniones positivas 36% y más negativas 32%, contra Claudia Sheinbaum 63-10%, Marcelo Ebrard 47-16%, Samuel García 48-21% e inclusive Eduardo Verástegui 36-29 por ciento.

El gran rechazo que hay a López Obrador entre ciertos grupos sociales y las organizaciones de la sociedad civil y el ser la candidata que más se enfrentaba al presidente y al gobierno, convirtieron a Xóchitl en la mejor opción de la oposición para confrontar directamente al mandatario y poder derrotar a Morena en 2024, pero una vez que lo logró, es un error continuar enfrentándose a un presidente que tiene 60% de opiniones positivas ante la gente.

Cuando fui, en 2006, candidato a jefe de Gobierno del DF por el PAN, los estrategas de Felipe Calderón que era el candidato a la presidencia del PAN, me querían obligar a una confrontación directa con López Obrador, que había sido el jefe de Gobierno y era el candidato a la presidencia por el PRD. Me negué a esa estrategia ya que AMLO tenía un apoyo de más de 70% entre los ciudadanos y cualquier crítica hacia él se revertía en mi contra, por otro lado, mi competencia no era con él, sino con Marcelo Ebrard.

Descalificarlo hubiese sido una estrategia suicida y centré mi campaña en cuestionar los resultados de su gobierno y hacer propuestas para resolverlos.

Nunca me confronté con él y como resultado de la estrategia aumenté la votación a mi favor de 8% que señalaban inicialmente las encuestas a una votación de 28% que fue clave para el triunfo de Felipe Calderón.

Sin duda, fue un error del presidente cerrarle las puertas de palacio a Xóchitl, pero las descalificaciones posteriores no han sido un error, sino una estrategia de López Obrador para provocarla y afectar su imagen ante la población. Xóchitl, para ganar, debe ignorar a López Obrador y centrar su discurso en los temas en que ha fracasado el gobierno: seguridad, educación, salud, medio ambiente, entre otros. Debe evitar descalificar sus grandes proyectos, el Tren Maya y la refinería, ya que son bien vistos por la mayoría de los ciudadanos, sobre todo en el sureste del país.

Para ganar, tiene que ganarse al electorado que, aunque apoya a López Obrador, no está de acuerdo con los resultados de su gobierno y para ello, tiene que dejar de confrontarse con él y hacer propuestas que convenzan a la gente que es conveniente un cambio. Su competencia no es contra el presidente, a la que tiene que ganarle es a Claudia Sheinbaum y contra ella hay muchas cosas para descalificarla y derrotarla.

Sin duda da mucha prensa y aplausos confrontarse con López Obrador, pero al hacerlo mete a la competencia a un presidente que, lo único que está esperando es que le respondan sus provocaciones, para meterse en la campaña. Descalificar y confrontarse directamente con un presidente que tiene 60% de popularidad, seguramente aumentará la popularidad de Xóchitl entre la oposición, pero seguramente también hará que las opiniones negativas crezcan más rápidamente que las positivas entre la población.

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Demetrio Sodi

Ciudadano interesado en las soluciones para el país y la Ciudad de México. Político mexicano, ha sido diputado federal (1988-1991), senador (2000-2006) y jefe delegacional de Miguel Hidalgo (2009-2012)

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