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Opinión

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Gaza, histórica zona de violación de derechos humanos

Al final de la guerra de los Seis Días, en 1967, Israel asumió el control de los territorios palestinos, dejando tras de sí una pesada carga de amargura, pues las fuerzas israelíes asesinaron a personas civiles palestinas, entre ellas niños y niñas, y mantuvieron recluidos ilegalmente a miles de personas en los territorios palestinos ocupados, sometiendo a centenares de ellos a detención administrativa, sin cargos ni juicio.

La tortura y otros malos tratos bajo custodia, incluso de niños y niñas, seguían siendo prácticas muy extendidas y quedaban impunes. Israel demolió viviendas palestinas en Cisjordania y en pueblos palestinos de Israel, sometiendo a sus ocupantes a desalojo forzoso.

Se encarceló a objetores de conciencia al servicio militar. Se amenazó con la expulsión a miles de solicitantes de asilo. Como contraparte, los grupos armados palestinos llevaron a cabo ejecuciones extrajudiciales y han atacado deliberadamente a poblaciones civiles.

La fractura entre los movimientos Al Fatah, la facción más grande de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y Hamás, ha estado acompañada de ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, torturas y malos tratos.

A pesar de estos abusos, los acuerdos de paz propuestos y otros esfuerzos para resolver el conflicto se han centrado abrumadoramente en cuestiones de seguridad, en lugar de mecanismos para abordar violaciones pasadas y proteger los derechos humanos en el futuro.

A partir de lo anterior, el Consejo de Derechos Humanos designó una comisión de investigación independiente para examinar las violaciones del derecho internacional humanitario en los territorios palestinos ocupados, incluida Jerusalén oriental y la Franja de Gaza.

Su informe marcó un importante avance hacia la rendición de cuentas para todas las víctimas y sus familiares, pues concluye que ambas partes habían llevado a cabo una serie de atroces violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.

Construcción del muro, ilegal

Técnicamente, la denuncia presentada por Palestina contra Israel, fue una petición a la fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) que entiende una investigación con carácter urgente a los crímenes de guerra y contra la humanidad ya denunciados, a los que se añadió el crimen de segregación étnica o apartheid.

En 2004, el Tribunal Internacional de Justicia, máximo órgano judicial de la ONU, consideró que las colonias israelíes en Jerusalén y Cisjordania violaban las leyes internacionales, sin embargo, el ministerio de asuntos exteriores israelí ha sostenido que la CPI carece de jurisdicción sobre el conflicto israelí-palestino, ya que Israel no es miembro del Estatuto de Roma y porque la Autoridad Palestina no es un estado, sino un mero país observador en la ONU.

La construcción de un muro en Cisjordania se suma a la permanente violación al derecho internacional respecto a la ocupación de territorios, ya que se cuestiona el derecho de Israel a la protección de sus nacionales y a la seguridad de sus fronteras.

En los últimos días la comunidad internacional es impotente testigo de que palestinos e israelíes revivieron la hostilidad militar y que, con ello, se abre la puerta a la impune violación de derechos humanos entre ambas partes que, de manera incuestionable, tendrá consecuencias globales.

*Investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales.

abreuyabreujuancarlos@gmail.com

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