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Sobre el saqueo en Birmex que tal parece continúa
Es una verdadera tragedia histórica lo que le ha sucedido sexenio tras sexenio a la empresa paraestatal Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex). En su momento tuvo un papel relevante en la producción y abasto de vacunas para México, pero ha sido saqueada por sus directivos en múltiples ocasiones; no se ve que ahora la cosa vaya diferente, y además está siendo forzada para dizque convertirla en una distribuidora nacional.
En realidad sigue tomada por un grupo cuyo interés más que sacarla adelante parece que desea seguirse beneficiando para sus negocios personales.
Se ve que a su actual titular, el general Jens Pedro Lohmann Iturburu, no le interesa gran cosa, pues pareciera que se hace de la vista gorda y sólo le da respaldo absoluto a su segundo de a bordo, otro militar, Jorge Rojano Bustamante, así como a Luis Miguel Chong Chong, personaje que sin tener cargo alguno hace y deshace en todas las áreas de la paraestatal, de igual manera como operaba en el ISSSTE, donde estaba al igual que el general antes de llegar a Birmex.
El general Lohmann ha cambiado a casi todas las direcciones, pero a quienes ha sostenido son casualmente dos personas señaladas múltiples veces de corrupción y desvíos ante la Secretaría de la Función Pública. Ellos son Beatriz Romero Valderrama, directora del Instituto Nacional de Virología -donde están las plantas de producción de Birmez-, y José Cruz Bugarín, quien funge como responsable sanitario y director de Calidad en el Instituto Nacional de Higiene. A pesar de las denuncias en su contra, nos reportan, ambos personajes son inamovibles y, ciertos de su poder, intimidan y presionan al personal.
Los dos mencionados institutos son, junto con la planta de Cuautitlán Izcalli y los corrales de Tecamac, los activos que hoy le quedan a Birmex, un patrimonio valuado en 2019 en más de 1,236 millones de pesos, pero que saldrán sobrando si la paraestatal se convertirá en mera distribuidora.
Hoy Birmex está enfocada básicamente en el reparto de vacunas anticovid. Le tocó negociar las de Astra Zéneca con el Instituro Serum de la India, así como las chinas de Sinovac y las Sputnik V.
Birmex ha tenido a lo largo de sus 22 años de vida infinidad de proyectos con potencial enorme, pero tristemente hoy casi ninguno es realidad. Desde la producción de vacunas contra sarampión, polio, las caninas contra rabia –incluso nos permitió ser autosuficientes y por un buen rato venderle a Centroamérica- hasta los sueros equinos para antídotos contra veneno de serpiente y alacrán que terminaron en manos de Laboratorios Silanes, el fallido proyecto de la vacuna contra dengue y la producción de la vacuna contra influenza. Éste último proyecto había demeritado por falta de cumplimiento de Birmex con desvíos de recursos multimillonarios, pero al final terminó siendo rescatada bajo un nuevo plan con la farmacéutica francesa Sanofi y tal parece que ahora sí funcionará la planta de Birmex en Cuautitlán Izcalli para producir y ser autosifucientes en la vacuna anti-influenza.
Un proyecto más reciente fue el del suero anticovid anunciado por el mismo canciller Marcelo Ebrard que incluso dijo se sacaría de 60 caballos donados por Sedena. ¿En qué quedó eso? En otro sueño guajiro.
A sus titulares sólo les interesa la distribución
La vocacion de Birmex es de productora y aún tiene infraestructura para tal efecto, si bien con equipo viejo pero aun funcional, e incluso aún sostiene el aval de la OPS para fabricar, almacenar y distribuir. De hecho en 2020 su extitular Pedro Zenteno -ahora cabeza del ISSSTE- logró ampliarle aún más sus funciones con el Programa Institucional 2020-2024 publicado en el DOF.
Sin embargo, se ve que a sus nuevos directivos sólo les interesa la distribución; en particular a Chong Chong, pues es su expertís y donde ha hecho grandes negocios dentro y fuera del Gobierno. Hoy él dice a todas voces que sólo estará unos meses para echar a andar la base para el sistema nacional de insumos para salud que le encomendaron. La UAM ya diseñó la nueva estructura pero no es claro cuándo arrancará. Los 470 empleados de Birmex tienen otra vocación, pero los quieren forzar a convertirse en expertos en logística, almacenamiento y distribución.
No se ve por dónde lo logren; en principio por el tamaño de inversión requerida. El presupuesto de Birmex no es menor -no llega a 4,000 millones de pesos- pero insuficiente para armar una distribuidora que cubra toda la República como es la aspiración.
Químicos con muchos años en Birmex comentan que hay proyectos muy viables de producción. Por ejemplo, el de llenado de aguas de calidad para inyectables o el proyecto de antídoto contra la araña violinista; otro es hacer medios de cultivo para exudados vaginales o de garganta para distribuirlos a nivel nacional en todos los centros de salud. Uno más es hacer reactivos para las pruebas rápidas del tamiz neonatal; incluso se habla de que sería factible reactivar la producción de sueros que se cedió a Bioclon. Pero todo ello es minimizado por el general Lohmann y el personaje Chong porque su negocio claramente está en otros rubros.

