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Ahora tenemos mucha más fuerza y mejor estructura: Enrique Alfaro
El precandidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura de Jalisco asegura que ahora sí cuenta con presencia en todo el estado para ganar con contundencia.

CIUDAD GUZMÁN, Jal. En el 2012, Enrique Alfaro Ramírez se quedó a 4 puntos porcentuales de Aristóteles Sandoval en la elección de gobernador de Jalisco. Hoy, nuevamente como precandidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura, asegura estar listo para ganar de manera contundente la elección.
En entrevista fundamenta su optimismo: “Tenemos una marca bien posicionada; hemos hecho un buen trabajo (en la presidencia municipal de Guadalajara). Estamos mucho más organizados, tenemos una estructura en todo el estado. Antes nuestro movimiento giraba en torno a una persona o a un apellido. En algún momento fue el alfarismo, hoy es Movimiento Ciudadano”.
El aspirante fue entrevistado minutos después de verlo trepado en un banquito que lo hacía apenas destacar entre una bola de gente a un costado de la iglesia.
— ¿Qué explica el apoyo que al parecer los ciudadanos de Jalisco le están dando? Si tomamos en cuenta que durante décadas se lo dieron al PRI, luego al PAN, se volvieron con el PRI y ahora se lo dan a su candidatura en construcción a la gubernatura
—Jalisco ha vivido con mucha intensidad la alternancia desde 1995. Cuando llega al poder Acción Nacional (a la gubernatura), pasaron tres sexenios en los que hubo una gran decepción para los jaliscienses. A partir de eso empezaron a darse fenómenos políticos que, de inicio, en la zona metropolitana de Guadalajara fueron marcando la configuración política de nuestro estado.
No es fortuito que aquí hayan surgido proyectos políticos como el nuestro o como el de Pedro Kumamoto (Wikipolítica). La sociedad tapatía, en principio, pero cada vez más la jalisciense empieza a valorar más a las personas que a los colores.
Por un lado aparece la madurez democrática de nuestro estado y, por otro, el jalisciense evaluó con mucha severidad el trabajo de los gobiernos del PAN, particularmente el último sexenio. Además, es un estado en donde el PRI ha dejado de ser una opción como en prácticamente todo el país.
Si combinas estas circunstancias con el trabajo que nosotros hemos hecho desde el 2012, cuando empezó este proyecto, ahora ya mucho más organizados con una estructura, con experiencias de gobierno que nos han servido como cartas de presentación. Hoy estamos posicionados con mucha claridad como la primera expresión política de todo Jalisco.
—¿Cómo se construye u ofrece una alternativa política con esta experiencia de desencantos con partidos y gobierno y en un contexto en donde hay una percepción de que la llamada transición a la democracia no cubrió las expectativas que generó?
—Tal vez un poco la razón del éxito de nuestro proyecto es que leímos con anticipación lo que estaba pasando en el ánimo de la gente; es decir, la descomposición de la política y el descrédito de los partidos y que ya desde el 2012 el eje de nuestra propuesta política era desafiar la lógica de los partidos políticos tradicionales.
Son seis años de un proceso donde el desafío era demostrar desde las responsabilidades de gobierno que nuestro proyecto, identificado en un momento como un proyecto de oposición, podía ser también un gobierno responsable.
Desde esa trinchera del gobierno se ha tenido que construir una agenda específicamente diseñada para ir reivindicando la política como una práctica no de rateros, corruptos y mentirosos sino como una plataforma para transformar la realidad. Creo que nosotros seguimos en este camino y hemos consolidado nuestra fortaleza política porque nuestro trabajo ha sido congruente entre lo que decimos en campañas y lo que hacemos en el gobierno.
El desafío central que hoy tienen los políticos es precisamente no sólo convencer a la gente con mensajes huecos o con eslóganes de campañas mucho menos regalos o dádivas en los procesos electorales, sino de ir reivindicando la política como la mejor forma de ganar el respaldo ciudadano.
Parte del diseño de la precampaña que estamos desarrollando nosotros que está basada en la austeridad es la idea del banquito y el micrófono, pues tiene que ver con eso: son símbolos que buscan decirle a la gente entendemos la indignación que hay con el dispendio en las campañas. Entendemos la molestia con la cantidad de recursos que reciben los partidos y tratamos de alinear nuestro mensaje y nuestros actos a esa visión para demostrar que no somos ajenos a la realidad que viven los mexicanos.
— En Jalisco ganó una buena cantidad de candidatos a diputados federales y a presidentes municipales postulados por Movimiento Ciudadano. Lo que no me queda claro es si lo que estamos viendo es el incremento del alfarismo o de Movimiento Ciudadano. ¿Qué me puede decir de eso?
— Yo creo que estamos en otra lógica, porque sí, en efecto, la lectura que haces en principio tuvo esas características. En el 2012 nuestro movimiento giraba en torno a un nombre o a un apellido, por lo que habíamos hecho en el gobierno de Tlajomulco, por la manera en cómo habíamos presentado nuestro proyecto ante los jaliscienses, en fin. Sí, en aquel momento nuestro capital político se construía en torno a una persona. El proyecto ha evolucionado y la marca Movimiento Ciudadano se ha ido posicionando en el estado y ha ido ganando nuevos espacios en lugares donde hace seis años no teníamos ninguna presencia.
Entonces son las dos cosas, pero es más que eso. En algún momento fue el alfarismo. Hoy es MC posicionando también la marca para poder crecer y para poder tener cobertura general en todo el estado y por supuesto reforzar el proyecto nacional.
— ¿Cuál es la idea que tiene sobre cómo debe interactuar el gobierno con la sociedad? Tenemos la experiencia de una relación vertical de más de 70 años; no obstante, se habló de la necesidad de que fuera más horizontal. ¿Qué piensa?
— Siempre he creído en los justos medios. Creo en la participación de la gente como la base de la toma de decisiones, pero también creo que gobernar es tomar decisiones y en algún momento el gobernante tiene que asumir riesgos, costos o están implícitos en su responsabilidad.
Creo que es una combinación de las dos cosas: gobiernos con capacidad de escuchar, pero gobiernos también con pantalones para decidir.
— En los últimos años usted ha estado encabezando las encuestas, pero ¿qué tanto ha habido un desgaste por el ejercicio de gobierno como presidente municipal de Guadalajara?
— En Jalisco se quiso construir ese discurso como que el ejercicio del poder público desgasta. Yo lo que digo es que el ejercicio del poder público cuando lo haces bien te fortalece.
Estoy mucho más convencido de que estamos mucho más fuertes en Guadalajara, por ejemplo, que lo que estábamos hace tres años, pero sí se ha tratado de armar una cortina de humo para los temas que han sido polémicos, pues los han querido convertir en estrategias de desacreditación de nuestro trabajo.
El diseño de la estrategia de gobierno que nosotros hicimos desde un principio no estaba pensado para los aplausos o para el reconocimiento fácil. No buscamos construir un gobierno que caminara por la sombrita o que nadara de a muertito.
Fue un gobierno que tomó decisiones que se la jugó en muchos temas donde se metió a terrenos sumamente complicados, por ejemplo, cuando entramos a meter orden en el comercio en la vía pública en el centro de la ciudad.
Hay quien opina y quien piensa que soy un presidente enojón o de mecha corta o que a veces me cuesta manejar mi temperamento. Yo más bien creo que he sido un presidente que se ha fajado, que no se ha doblado, que ha tomado decisiones, siempre después de escuchar.
Yo no he visto una sola encuesta que diga que hemos bajado nuestro capital político. Al contrario, lo que yo he leído, sin darle a las encuestas más valor del de ser simplemente una foto del momento, es que en Guadalajara nuestro capital político se fortaleció y que en el estado de Jalisco también lo hizo.
— ¿Dé que depende que llegue a la gubernatura? Hace seis años se habló de que le faltó estructura y que su proyecto le hiciera sentido a la gente que vive más allá de las grandes ciudades.
— Evidentemente eso fue parte de lo que explicó el pedacito que nos faltó en el 2012 para ganar. Durante seis años hemos logrado fortalecer la estructura y la presencia en los municipios. Por primera vez, vamos a tener candidatos en los 125 municipios, una representación electoral completa, buen preparada, capacitada. Vamos a cuidar el voto.
Estamos en una circunstancia muy distinta a la del 2012 en términos de organización y en términos de capacidad de operación política, pero me parece que la clave del resultado como esperamos está más en el terreno de la capacidad que tengamos en los próximos meses de desarrollar una estrategia de comunicación que pueda conectar con la gente en medio del mar de planteamientos, propuestas, ofrecimientos que van a hacer las campañas políticas en medio de todo este remolino mediático de bloques de comerciales que saturan al electorado. Nosotros tenemos el desafío de plantear una propuesta que pueda romper con esa lógica y conectar con la gente.
Lo que nosotros decimos claramente es que si no se cambia el sistema político actual, estamos seguros de que nada de lo que se proponga va a funcionar correctamente. El tema central de la refundación es la construcción de un nuevo pacto social, sobre cómo logramos hacer un llamado a la corresponsabilidad en lugar de hacer una campaña de promesas simples y de ofrecer todo lo que se te pueda ocurrir.
Entonces el desafío va a estar en eso, en la construcción de un mensaje y de una estrategia de comunicación que logre con lo que está pasando en las campañas y si a eso le sumas que estamos bien organizados, que tenemos una marca bien posicionada en el estado, que hemos hecho un buen trabajo en el gobierno, yo creo que estamos listos para ganar contundentemente la elección del próximo 1 de julio.
Enrique Alfaro Ramírez
- Nació en Guadalajara Jalisco el 20 de junio de 1973.
- Es ingeniero civil por el ITESO y maestro en Estudios Urbanos por El Colegio de México.
Se ha desempeñado como:
- Presidente municipal de Guadalajara.
- Diputado local.
- Presidente municipal de Tlajomulco de Zúñiga.