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"Queremos abrir las puertas a otros creadores": CEO de Cinedot sobre estreno de Johanne Sacreblu
El estreno de Johanne Sacreblu en las salas de Cinedot fue un logro para la parodia musical, nacida como respuesta a la polémica película francesa Emilia Pérez, logrando captar la atención del público y generar una conversación sobre el activismo cultural en el cine.

Cinedot Coacalco. Foto EE: Cortesía Archivo
El estreno de Johanne Sacreblu en las salas de Cinedot fue un logro para la parodia musical, nacida como respuesta a la polémica película francesa Emilia Pérez, logrando captar la atención del público y generar una conversación sobre el activismo cultural en el cine. Para conocer más sobre la decisión de proyectar esta producción en sus salas, conversamos con Ramón Estévez Fajardo, CEO de Cinedot.
Un espacio para nuevas narrativas
"Buscamos tener un vínculo mucho más estrecho con nuestro público", explicó en entrevista para El Economista Estévez Fajardo. "Nos dimos cuenta de que había un interés real por parte de distintos sectores de la población para ver este cortometraje en cines, y decidimos darle la oportunidad de exhibirse en nuestras salas".
El ejecutivo destacó que esta no es la primera vez que Cinedot apuesta por producciones alternativas: "Tenemos un proyecto llamado Lado B, donde tratamos de incluir títulos que no necesariamente son comerciales pero que tienen un valor artístico y social importante". En este contexto, Johanne Sacreblu encajó perfectamente, ya que representa un fenómeno cultural y social que ha generado un impacto genuino en la audiencia.
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El reto de llevar Johanne Sacreblu al cine
Proyectar un cortometraje o mediometraje como Johanne Sacreblu en cines comerciales no es tarea fácil. Según Estévez Fajardo, uno de los principales desafíos fue asegurarse de que la producción contara con la autorización de la Dirección de Radio, Televisión y Cinematografía para su exhibición pública. "Nosotros facilitamos el contacto con las personas indicadas para que se cumpliera con los requisitos legales. Queríamos asegurarnos de que todo estuviera en orden para su estreno", comentó.
Además, el proceso de adaptación del corto para su proyección en pantalla grande implicó un trabajo técnico adicional. "La cantidad de horas invertidas en postproducción para optimizar la calidad de imagen y sonido fue enorme. Camila D. Aurora y su equipo hicieron un esfuerzo extraordinario para lograr que la película tuviera el nivel adecuado para su exhibición en cines".
Cinedot y su compromiso con los creadores emergentes
Desde su estreno en Cinedot, la respuesta del público ha sido positiva. "Camila D. Aurora logró algo que muchos cineastas independientes desean: que la gente quiera ver su trabajo en pantalla grande y demuestra que existe un interés genuino en este tipo de propuestas", afirmó el CEO.
"Camila D. Aurora logró algo que muchos cineastas independientes desean: que la gente quiera ver su trabajo": Ramón Estévez Fajardo, CEO de Cinedot.
Estévez Fajardo subrayó que Cinedot busca ser un espacio donde los creadores independientes puedan encontrar una plataforma para mostrar su trabajo. "Si alguien tiene un producto que cree que vale la pena y cuenta con un público interesado, estamos dispuestos a analizar la posibilidad de proyectarlo en nuestras salas".
El directivo enfatiza que abrir las puertas a este tipo de producciones no significa restar importancia a los estrenos comerciales, sino ampliar la oferta cinematográfica para los espectadores: "No cerramos las puertas a nadie. Queremos mantenernos como un exhibidor accesible para distintos tipos de contenido, siempre que haya un público que quiera verlo en cines".
"Creo que hay una gran cantidad de creadores a nivel cine, a nivel ahora también redes sociales, que están interesados en hacer este tipo de actividades".
El cine de protesta y la libertad creativa
El estreno de Johanne Sacreblu generó conversaciones sobre el cine como herramienta de protesta. Para Estévez Fajardo, este tipo de manifestaciones artísticas son legítimas y parte de una industria cinematográfica saludable. "No nos corresponde a nosotros determinar cuál es el límite entre la libertad creativa y la responsabilidad social. Eso lo decide el público. Si una película es bien recibida o rechazada, es la audiencia quien pone esos límites".
Finalmente, el CEO de Cinedot deja abierta la posibilidad de seguir apostando por contenidos alternativos: "¿Qué queremos? No cerrarle la puerta a nadie. Que sepan que el Cinedot es un espacio en el que sí pretendemos abrir las puertas a otros creadores, a otro producto distinto al que normalmente se comercializa, sin hacer un lado obviamente a todo ese producto que es muy importante y que además es el principal producto que la gente quiere ver.
"Pero en ese sentido, precisamente lo que queremos es crear ese vínculo y que sepan que en Cinedot puede contar con eso. No somos una cadena que cierre las puertas a los creadores, pero bueno, obviamente también que sepan que implica un trabajo de trabajo como el que hizo Camila, de mover gente, de mover su público, de lograr precisamente eso, que la gente se interese por verlo en el cine y que consiga que vayan al cine a verlo.".