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Jóvenes promesas del siglo pasado
El fin de semana, se inauguró la exposición temporal Memoria Fotográfica, 100 Encuentros de Jóvenes Creadores del FONCA, pretexto para dilucidar cuál fue el futuro, presente, de varios de los escritores becados por el otrora CONACULTA.
El fin de semana, en la Biblioteca de la Universidad de las Américas de Puebla, se inauguró la exposición temporal Memoria Fotográfica, 100 Encuentros de Jóvenes Creadores del FONCA, pretexto para dilucidar cuál fue el futuro, presente, de varios de los escritores becados por el otrora CONACULTA, ahora Secretaria de Cultura.
Creo que sólo Ernesto Lumbreras y yo hemos sido beneficiados en 3 ocasiones con la susodicha beca. En mi caso la recibí en Cuento durante 1994-95; Novela, 1996-97, y Cuento, 1999-2000. De Ernesto, ya se sabe: es un magnífico poeta, gana premios y se mantiene activo en la llamada ?República de las Letras, mientras que el de la voz, también se sabe, únicamente dejó de ser joven.
En 1994-95, bajo la tutoría de Eusebio Ruvalcaba, compartí encuentros con Ricardo Bernal, Alberto Forcada, Alejandro Meneses, Leo Eduardo Mendoza ?y Guadalupe Sánchez Nettel.
De Bernal, Ruvalcaba escribió: Ricardo trabaja como el mago sus números: pendiente de que causen en el espectador una impresión memorable . Tal vez por ello se convirtió en lector de tarot, melómano y cinéfilo, además de especialista en literatura fantástica, de horror y de ciencia ficción para trabajar de docente en la Universidad del Claustro de Sor Juana y en la Escuela Mexicana de Escritores; Alberto Forcada, por su parte, se dedicó a la literatura infantil, género en el que publicó varios títulos antes de borrar su rastro en Suecia, en donde me dicen que reside. Y Alejandro Meneses, quien falleció de manera prematura en 2005, la vida le alcanzó para dar a conocer 5 libros y que un premio literario lleve su nombre.
Con el Gordo Mendoza, de quien Eusebio decía Es de aquellos que sacuden los dedos y les escurren las palabras , aún mantengo contacto e, incluso, junto con Gerardo de la Torre, organizamos anualmente un premio internacional de literatura. Y Leo podría ser el arquetipo del escritor de México: culto y amiguero, se dedica a todo: da clases, escribe guiones, de vez en cuando publica un libro, gana algún premio, ejerce el periodismo, etcétera, en tanto que Sánchez Nettel es la autora comercial del grupo, por decirlo de alguna manera, y gran parte de su obra está editada en Anagrama.
Para 1996-97, con la tutoría de Ignacio Trejo Fuentes, conocí a Alejandra Bernal, Marina Bespalova, Susana Pagano. Luis Alfredo Uganda y Gonzalo Vélez.
De Alejandra sólo sé que desde hace 15 años vive en Canadá; Marina Bespalova es en la actualidad la directora general de publicaciones de la Secretaría de Cultura; Susana Pagano sigue publicando y es miembro del SNCA; de Luis Alfredo no tengo idea a qué se dedica, mientras que Gonzalo Vélez, el más activo de la generación, escribe libros de poesía, traduce del alemán al español y siempre trae un proyecto bajo el brazo.
Durante 1999-2000, tutorados por Agustín Cadena, fui compañero de beca de Miriam Mabel, Guadalupe Váldez, Juan Antonio Rosado y Roxana Erdman, de quienes no les puedo decir qué escribió Agustín, pues perdí el libro que el otrora CONACULTA, hoy Secretaría, edita de manera antológica de cada generación, pero Miriam acaba de publicar una obra colectiva sobre el arte de tejer y escribe regularmente en Milenio; Roxana, me parece, es editora en un sello infantil; la Váldez se gana la vida viajando y Rosado ha publicado un montón de libros, según indica la Wikipedia, información de la que estoy seguro él mismo subió a la red.
Los fotógrafos de la Memoria son Rogelio Cuellar, Benjamín Alcántara, Víctor Mendiola, Miguel Morales y Enrique Rivera. Y la Universidad de las Américas se ubica en la Ex Hacienda de Santa Catarina Mártir, en Cholula.