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Remesas soportaron una cuarta parte del PIB del 2016: Banxico
El dinero que envían los paisanos a México ayudó a mitigar el menor crecimiento de la economía.
Una cuarta parte del crecimiento económico de México en el 2016 estuvo soportada en las remesas enviadas por mexicanos en el exterior a sus familias, evaluó el Banco de México (Banxico).
Se estima que el incremento en las remesas contribuyó con 0.53 puntos porcentuales (PP) al crecimiento del PIB nacional en el 2016 (...) este resultado se deriva de la combinación de los efectos de un mayor flujo de remesas en dólares y un mayor valor en pesos por cada dólar captado, dada la depreciación del tipo de cambio real observada , argumentan expertos del Banco al interior del Reporte sobre las economías regionales .
En la presentación del documento, el Director de investigación económica, Daniel Chiquiar, destacó también que la apreciación del tipo de cambio real pudo ser un incentivo para que los migrantes enviaran mayores giros por remesa a sus hogares.
Las remesas que recibieron los hogares de México el año pasado sumaron 26,970 millones de dólares, que resultó la cifra más alta de estos envíos desde que se tiene registro y superó en 8.8% el flujo acumulado del año previo. Al interior del reporte, ofrecen datos desagregados sobre el impacto de estos envíos en las entidades receptoras.
Así, en las del centro norte, centro y sur se observan los mayores efectos; entre ellas, se encuentran las mayores receptoras de remesas del país, que son Michoacán, Guanajuato, Zacatecas y Jalisco.
Regiones favorecidas por remesas
Según el Banco de México, todas las entidades de esas tres regiones registraron impactos favorables del incremento en el flujo de remesas; detalló que las entidades que forman la región del centro norte recibieron el mayor impacto en el crecimiento del PIB regional. Es decir, de una expansión regional que en el 2016 fue de 3.38%, las remesas aportaron 1.1 puntos de crecimiento.
Las entidades del centro norte son: Aguascalientes, Baja California Sur, Colima, Durango, Jalisco, Michoacán, Nayarit, San Luis Potosí, Sinaloa y Zacatecas.
Los estados que tuvieron el segundo mayor efecto en el PIB regional fueron los de la región centro, que se expandió a una tasa de 3.60%, según Banxico, en el 2016. Una tasa que fue impulsada en 0.46%, por sus remesas. Esta región está conformada por Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala.
En tanto, las del sur, integradas por Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán, registraron un impacto de 0.44% en su PIB regional, registraron un PIB negativo en 1.93 por ciento.
Sin embargo, al menor dinamismo del Producto anual, Banxico enfatiza que las remesas ayudaron a moderar de manera importante la caída en la actividad observada en ese año.
Impactan porque las gastan
De acuerdo con el reporte, existe evidencia empírica que sugiere que las remesas contribuyen a aumentar el gasto de los hogares en educación y salud, la productividad agrícola y el nivel de inversión de las pequeñas empresas.
Las remesas pueden inducir un crecimiento del PIB regional, toda vez que, al incrementar el ingreso de los hogares, tienen efectos a través del consumo que estos hogares llevan a cabo utilizando estos recursos , enfatizan.
El Banco de México destaca que los estados que reciben más remesas tienden a favorecer las actividades comerciales y los servicios.
Adicionalmente, destacan que los flujos de remesas contribuyen a suavizar el ingreso de los hogares ante choques sobre la actividad económica, en particular en el sector agropecuario .
En el reporte regional se registró que la falta de seguridad en algunos estados se convirtió en uno de los factores que provocan menor crecimiento del PIB por habitante.
De acuerdo con el director Chiquiar, las entidades con un menor nivel de inseguridad presentan una mayor tasa de crecimiento del PIB per cápita.
En todas las regiones del país los empresarios consultados en los sectores manufactureros y de servicios admitieron que un deterioro en la percepción sobre la seguridad pública puede afectar el crecimiento de la actividad económica.