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Más espacio
Después de que Banxico inició el año con una intensificación de su postura hacia una de mayor relajación, los hechos durante el primer trimestre han no solo justificado dicho movimiento, sino que permiten una disminución más pronunciada de lo originalmente pronosticado

El Banco de México reducirá la tasa de interés de referencia el día de mañana en 50 puntos base, para ubicarla en 9 por ciento.
Las acciones del banco central continúan distinguiéndose de lo que hace la Reserva Federal en Estados Unidos, que permanece inmóvil en cuanto a reducción de su tasa de referencia. Las circunstancias actuales aparentemente permiten un espacio mayor para que la Junta de Gobierno reduzca las tasas en una proporción más elevada a lo que se estimaba al inicio del año. El descuento que hacen los mercados al respecto aun parece complaciente.
Después de que Banxico inició el año con una intensificación de su postura hacia una de mayor relajación, los hechos durante el primer trimestre han no solo justificado dicho movimiento, sino que permiten una disminución más pronunciada de lo originalmente pronosticado.
La inflación ha continuado descendiendo. Todo parece indicar que, de mantenerse la inercia actual, la tasa anual de inflación tanto general se ubicaría cerca del objetivo de 3.0% hacia el verano. Por otro lado, el crecimiento del Producto Interno Bruto ha acentuado su desaceleración.
Es probable que durante el primer trimestre el crecimiento vuelva a ser negativo contra el trimestre anterior; la posibilidad de una recesión técnica (dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo) es muy alta.
La incertidumbre que ha creado el gobierno de Estados Unidos sobre la posible imposición de tarifas arancelarias a productos de México, más las ya aplicadas al acero y aluminio, combinadas con la inercia de menor gasto público tradicional en el inicio de una administración y el compromiso de reducir el déficit fiscal no auguran un repunte del crecimiento. Las estimaciones son cercanas a cero para el crecimiento de todo el año.
De este modo, la idea de mayores disminuciones a la tasa de interés cobra sentido desde varias ópticas. Por una parte, el diferencial entre la tasa de referencia de Estados Unidos y la de México, desde que ésta última existe, ha sido en promedio de poco más de 450 puntos base; actualmente dicha diferencia es de 500 puntos base, incluso con la reducción esperada para el día de mañana, es muy lógico pensar que la tasa de referencia podría bajar más.
Los participantes en el mercado consideran que un diferencial de 400 puntos base es más adecuado; bajo dicho criterio, si la inflación anual se mueve hacia niveles de 3.50% o inferiores, la tasa de referencia podría ubicarse en niveles por debajo del 8 por ciento. Las cotizaciones de los futuros de la tasa interbancaria TIIE descuentan ya que la tasa sería 7.5% hacia el cierre del año.
Otra óptica relevante es que la tasa real ex -anate (excluyendo a la inflación de los próximos doce meses) continúa teniendo espacio para reducirse. Los niveles cercanos al 6.0% que aún registra permitirían “normalizar” la postura monetaria hacia una de mayor relajación, algo que claramente parece necesario en un ambiente recesivo como el actual.
Es probable entonces que Banxico muestre en su comentario la intención de mantener el sentido de relajación en la política monetaria en las siguientes intervenciones. No obstante, me parece que la Junta de Gobierno seguirá apuntando a un balance de riesgos al alza en el tema de la inflación.
Para que la tasa anual se mantuviera por debajo del 3.5% tendríamos que ver inflaciones negativas continuas en la parte no subyacente, algo que ha colaborado mucho al descenso de los últimos meses y que puede alterarse fuertemente por elementos volátiles, en especial en el rubro de productos agropecuarios.
Asimismo, habría que ver inflaciones negativas en el subíndice de mercancías, lo cual no parece congruente con la amenaza de tarifas y con la volatilidad que ha mostrado el tipo de cambio y que suena difícil después de que, durante varias quincenas del segundo semestre del 2024, efectivamente se registraron varias quincenas con descensos en este rubro.
Por último, es poco probable que la inflación de servicios disminuya abruptamente por el menor crecimiento. La inflación en este rubro ha registrado una caída, pero aún es de 4.6 por ciento.
Considerando una baja a niveles entre 3.0 y 3.5% hacia el cierre del año, la posibilidad de que la inflación permanezca en los bajos niveles que veríamos en el verano es escasa.
El espacio de descenso en las tasas esta más que descontado. No obstante, el ambiente de incertidumbre sigue siendo elevado; en especial relacionado con la permanencia de la Fed en modo inercial, con la posibilidad de un descenso continuo del crecimiento en Estados Unidos y con la persistencia de la postura comercial errática que ha tenido el gobierno norteamericano. Banxico bajará la tasa, pero debe advertir el ambiente aún cargado de riesgos que actualmente existe.
*Rodolfo Campuzano Meza es director general de INVEX Operadora de Fondos de Inversión.