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Opinión

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Los cinco obstáculos de la libertad financiera según William Bernstein. Quinto obstáculo: la industria financiera quiere que sigas pobre (Parte 6 de 6)

Es triste pero cierto: si has leído toda esta serie así como los libros recomendados por William Bernstein, ya sabes más sobre finanzas que la mayoría de los “asesores” que trabajan en la industria financiera. Por eso debes evitarlos, ya que su principal trabajo consiste en quedarse con una parte del patrimonio que estás creando.

En este espacio he hablado mucho acerca de los conflictos de interés que hay en la industria financiera: el ingreso de los “asesores” depende de lo que te logren vender y por lo tanto suelen empujar los productos que a ellos más les pagan, no los que a ti te benefician. 

Pero también he hablado de la importancia de conocer y minimizar los costos que pagas por el manejo de tu dinero. Como he demostrado, pagar una “pequeña” comisión anual de “tan sólo” el 1% de tu dinero a lo largo de muchos años, puede quitarte más de la tercera parte de tu patrimonio. 

Bernstein lo dice de manera contundente: el inversionista prudente debe tratar a casi toda la industria financiera como una zona de guerra. Debe evitar a toda costa cualquier empresa de “manejo de patrimonio”, todos los newsletters sobre inversiones, cualquier asesor que compre acciones individuales, cualquier hedge fund. Añade que casi cualquier empresa que vende fondos de inversión echan más basura tóxica en el ambiente financiero que una refinería en un país sin regulaciones ambientales. 

La verdad es que ningún ejecutivo financiero debe a sus clientes lo que se llama “responsabilidad fiduciaria”, que es la obligación que casi otros profesionistas tienen de poner los intereses de sus clientes antes de los propios. Entonces, aunque estén “regulados”, la verdad es que nadie te protege ante su incompetencia y sus mentiras, por no hablar del evidente fraude que es venderte un producto escandalosamente inadecuado. 

Algunos son tan ignorantes que ingenuamente se han creído sus propias mentiras porque las han recibido como parte de las capacitaciones y se han convencido que son verdad. Incluso ellos mismos han comprado algunos de los malos productos que promueven. 

Lo triste es que evitarlos es más difícil de lo que parece, porque hoy mucha gente es reclutada por la industria financiera. Puede ser tu antiguo compañero de escuela, un amigo cercano o un familiar. Lo primero que aprenden, para prospectar, es hacer una lista de todas las personas que conocen y tratar de clasificar quiénes pueden ser sus clientes más “seguros”, al menos para empezar. Tener un discurso que los evite cuando empiezan una conversación, puede ser una habilidad de supervivencia financiera. 

Recuerda que muchas empresas del sector financiero cobran una comisión según la cantidad de los activos que manejan, independientemente de los rendimientos que te ofrecen. Por eso, se enfocan en la venta (maximizar el dinero que administran), no tanto en los rendimientos. Ellos siempre ganan, aunque no ganes tú. Algunos incluso cobran una comisión adicional por desempeño: si no superan un indicador, de todos modos te cobraron. Si lo superan, te cobran aún más. Es un modelo perverso. 

Debes entender además que el objetivo de cada empresa es maximizar las utilidades para sus accionistas (no para ti). La única manera como las empresas financieras pueden hacerlo, es a expensas de sus clientes - es decir, a costa tuya. Los intereses no están alineados: lejos de eso. 

De hecho, si un intermediario financiero se ve en la necesidad de subir sus comisiones de 1% a 1.5% anual sobre activos administrados, los clientes difícilmente lo notan o lo sienten en el rendimiento que reciben en el día a día (pero esto representa un incremento del 50% en sus ingresos). Desde luego, si lo hacen te tienen que avisar, pero pocos clientes realmente leen estos detalles en los estados de cuenta, a menos que estén poniendo atención. 

Además, en ocasiones hay costos adicionales y transaccionales. Por eso es importantísimo que evites todos estos productos y te ciñas exclusivamente a productos indexados, de muy bajo costo, comprados a través de un intermediario que no te cobre cuotas por administración, custodia, información en línea y otras. El único costo que debes pagar es una comisión por compra o venta, que no debe exceder del 0.25% del importe de la operación (el estándar en México). 

El libro recomendado por William Bernstein para esta sección es el mismo que para el segundo obstáculo: “Common Sense on Mutual Funds”. Sin embargo, al final de su libro recomienda leer también los siguientes dos libros: “How a Second Grader Beats Wall Street” de Allan Roth y “All About Asset Allocation” de Rick Ferri. 

contacto@planeatusfinanzas.com

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia. Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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